1 noviembre, 2026

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Avance científico: descubren cómo anticipar la llegada de El Niño con hasta un año de anticipación

Un estudio internacional analizó más de 7.500 pronósticos y determinó que, si el Pacífico parte de una fase de La Niña, los modelos logran hasta un 82% de precisión para prever el fenómeno a 12 meses.

Un estudio científico publicado en la revista Science Advances ha abierto un valioso margen para la prevención y la planificación climática global. Investigadores de la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO) y de la Universidad de Melbourne analizaron más de 7.500 pronósticos retrospectivos de nueve modelos climáticos internacionales, descubriendo que la fase de partida del océano Pacífico determina la precisión de las proyecciones a 12 meses: cuando el sistema parte de una condición de La Niña, la efectividad para prever la llegada de El Niño supera el 70%, alcanzando hasta un 82% de acierto en los modelos más sofisticados.

La ventana de oportunidad que ofrece La Niña

Tradicionalmente, la predicción a largo plazo del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) choca contra la denominada «barrera de predictabilidad de primavera» (marzo-mayo en el hemisferio norte), donde pequeñas alteraciones atmosféricas disminuyen la certeza de los pronósticos operacionales.

Sin embargo, el equipo liderado por la científica Nandini Ramesh constató que las fases frías (La Niña) presentan una mayor estabilidad oceánica y menor variabilidad atmosférica aleatoria:

  • Mayor persistencia de anomalías: La energía fría acumulada en el Pacífico tropical ofrece señales más claras a largo plazo, permitiendo mantener márgenes de precisión similares a los de pronósticos operativos emitidos con solo 3 o 4 meses de antelación.
  • Contraste con fases neutrales: La ventaja desaparece cuando el océano se encuentra en estado neutral. En esos casos, la efectividad de los modelos cayó a rangos entre el 23% y el 43%, registrándose una alta tasa de falsas alarmas. En dicho escenario, guiarse por los patrones climáticos históricos (61% de acierto) resulta más confiable que un modelo dinámico.

Impacto en la economía y la gestión de catástrofes

Aunque el método aún no se ha integrado a los sistemas operativos de alerta de las agencias meteorológicas, su incorporación futura promete transformar la toma de decisiones en sectores económicos vulnerables. A escala global, los avisos estacionales inciden sobre activos y actividades valuados en 13 billones de dólares.

Contar con 12 meses de margen frente al desarrollo de El Niño permitirá anticipar y mitigar consecuencias críticas en:

  • Planificación agrícola: Ajuste de calendarios de siembra y rotación de cultivos frente a riesgos de sequías o lluvias extremas.
  • Gestión de recursos hídricos: Almacenamiento y regulación de presas ante posibles anegamientos o estiajes prolongados.
  • Prevención en salud y seguros: Preparación de redes de contención sanitaria ante enfermedades vectoriales y readecuación de coberturas ante eventos climáticos severos.

Los investigadores concluyeron que el valor del estudio no reside en reemplazar las metodologías actuales por una predicción única, sino en asignar un índice de confianza a cada aviso en función del estado de origen del Pacífico, optimizando así la respuesta de los organismos de emergencia ante el cambio climático.