1 noviembre, 2026

ADN Bonaerense

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India gana peso para el agro argentino: por qué crece la demanda de aceites de soja y girasol

La Argentina alcanzó entre enero y agosto un récord de exportaciones de aceites vegetales, mientras India incrementó sus compras. Los problemas de abastecimiento de girasol en el Mar Negro, la reducción de aranceles del país asiático y el mayor uso de aceite de palma para biodiésel abren nuevas oportunidades para el complejo agroindustrial argentino.

La relación comercial entre Argentina e India atraviesa un momento de fuerte dinamismo en el mercado de aceites vegetales. Por un lado, el país asiático necesita importar grandes volúmenes para abastecer su demanda interna y, por otro, la Argentina ocupa un lugar central en la producción y exportación mundial de aceite de soja.

La coincidencia entre ambos mercados se produjo en un contexto internacional marcado por varios factores: cambios en las políticas comerciales, dificultades de abastecimiento en regiones productoras de girasol y una mayor utilización del aceite de palma para la producción de biodiésel.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado a partir de datos del Indec, permite dimensionar el crecimiento de los embarques argentinos.

Entre enero y agosto de 2026, la Argentina exportó 5,5 millones de toneladas de aceites vegetales, el volumen más elevado registrado para los primeros ocho meses de un año.

De ese total, 4,1 millones de toneladas correspondieron a aceite de soja, mientras que 1,4 millones fueron de aceite de girasol.

En el caso del girasol, los embarques alcanzaron un récord y acompañaron el tamaño también récord de la cosecha 2025/26.

El comportamiento del aceite de soja presenta algunas diferencias. El volumen exportado durante los primeros ocho meses de 2026 fue el tercero más alto de la historia para ese período, detrás de los registros de 2021 y 2025. Sin embargo, si se toma como punto de partida abril, cuando comenzó la campaña de soja, los despachos alcanzaron 2,92 millones de toneladas, el nivel más elevado de toda la serie.

India concentra una parte importante de las compras

Dentro de este escenario, India explica una parte significativa del crecimiento de los embarques argentinos.

Entre enero y agosto, los envíos de aceite de soja y girasol hacia ese mercado alcanzaron 3,2 millones de toneladas, el mayor volumen registrado para ese período.

Del total, 2,46 millones de toneladas fueron de aceite de soja y 0,75 millones de toneladas de girasol.

El dato se relaciona con la magnitud de la demanda india. Según estimaciones preliminares de LSEG/Refinitiv, las importaciones totales de aceites vegetales de India podrían alcanzar durante la campaña 2025/26 unas 16,6 millones de toneladas, lo que representaría un récord.

Además, dentro de esa demanda se produjo un cambio en la composición de las compras. Mientras las importaciones de aceite de palma disminuyeron durante los últimos años, las de aceite de soja aumentaron.

En la campaña 2024/25, India compró 5,5 millones de toneladas de aceite de soja y para el ciclo actual se proyecta que llegue a 5,7 millones de toneladas.

Este escenario resulta especialmente relevante para la Argentina porque el país es el principal exportador mundial de aceite de soja y tiene a India entre sus mercados de destino más importantes.

Durante 2025, Argentina ya había sido el principal proveedor de aceites vegetales de India. La tendencia se mantiene durante la campaña actual: entre noviembre de 2025 y agosto de 2026, los embarques argentinos alcanzaron 3 millones de toneladas, por encima de las 2,62 millones de Malasia y las 2,58 millones de Indonesia, de acuerdo con la Asociación de Extractores por Solvente de la India.

Los problemas del girasol en el Mar Negro

La demanda india no es el único elemento que explica el aumento de las compras argentinas.

También influyeron las dificultades registradas en la oferta mundial de aceite de girasol, particularmente en la región del Mar Negro.

Rusia y Ucrania concentran cerca de dos tercios de las exportaciones mundiales de aceite de girasol. Los ataques contra infraestructura portuaria complicaron el abastecimiento y la circulación del producto hacia los mercados compradores.

India atravesaba además un período de demanda estacional asociado a las festividades y encontró mayores dificultades para conseguir aceite de girasol.

Ante ese escenario, una parte de las compras se desplazó hacia otros aceites que pueden utilizarse como sustitutos. Entre ellos apareció con mayor fuerza el aceite de soja argentino.

El efecto también se reflejó en los embarques. Los despachos argentinos de aceite de soja hacia India durante agosto alcanzaron un récord para ese mes.

La situación del girasol también repercutió sobre los precios. Una campaña más ajustada en Rusia y Ucrania redujo la disponibilidad mundial y amplió la diferencia de precio del girasol frente a alternativas como la soja y la palma.

La reducción de aranceles en India

A las dificultades de abastecimiento se sumó una decisión adoptada por el Gobierno indio sobre los aranceles de importación.

Los derechos aplicados al aceite crudo de palma y soja bajaron del 10% al 5%, mientras que los correspondientes al aceite crudo de girasol pasaron del 16,5% al 5,5%.

De acuerdo con el análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario, la medida busca contribuir a contener los precios internos durante la temporada de festividades.

Al mismo tiempo, la reducción de los aranceles puede generar un incentivo adicional para las importaciones y, en ese contexto, favorecer la llegada de productos argentinos.

El cambio resulta especialmente relevante porque India es un mercado de enorme volumen y porque los compradores pueden modificar rápidamente la composición de sus importaciones cuando cambia la relación de precios entre los diferentes aceites.

El biodiésel cambia el mercado mundial de la palma

Otro de los factores que analiza la BCR está relacionado con el aceite de palma, el más consumido a nivel mundial.

El mercado internacional de este producto atraviesa un proceso en el que una proporción cada vez menor de la producción termina destinada a la exportación.

Según datos del USDA, la proporción de la producción mundial de palma que se comercializa internacionalmente pasó de representar casi el 75% en 2017/18 a menos del 60% en los últimos años.

La explicación está relacionada, entre otros factores, con el aumento del consumo interno de los países productores.

Para la campaña 2026/27, las exportaciones mundiales de aceite de palma podrían disminuir otro 2%.

Uno de los principales factores detrás de esa tendencia es el crecimiento de su utilización para producir biodiésel.

Indonesia aumenta el uso de palma para biodiésel

Indonesia, principal productor y exportador mundial de aceite de palma, puso en funcionamiento desde julio de 2026 el mandato B50, que eleva al 50% la proporción de biodiésel de palma que debe mezclarse con gasoil.

La medida incrementa el consumo interno de aceite de palma.

El USDA estima que el consumo doméstico indonesio podría alcanzar 25,3 millones de toneladas durante 2026/27, un aumento del 11%.

Al mismo tiempo, el volumen disponible para exportación se reduciría hasta aproximadamente 23,1 millones de toneladas.

Esto significa que una mayor cantidad del aceite producido en Indonesia permanece dentro del mercado interno y disminuye el volumen disponible para los compradores internacionales.

Malasia también avanza con el biodiésel

El segundo gran exportador mundial, Malasia, también incrementó el uso de aceite de palma destinado al biodiésel, aunque con una política de menor magnitud.

Desde junio, el país elevó de B10 a B15 el mandato de biodiésel en la región peninsular.

Por el momento, los elevados niveles de stocks de Malasia permiten absorber el aumento del consumo interno sin reducir significativamente las exportaciones.

La BCR considera que esa disponibilidad funciona como un amortiguador frente al ajuste generado por Indonesia. Sin embargo, ese margen podría reducirse si continúa creciendo el uso energético del aceite de palma o si la producción disminuye.

El factor climático también puede afectar la oferta

A las modificaciones en la demanda y al uso energético se suma un factor climático.

Un episodio fuerte de El Niño en Indonesia, acompañado por lluvias que comenzarían más tarde de lo habitual, puede generar consecuencias sobre la producción de palma.

El efecto de la sequía sobre este cultivo no suele ser inmediato. Las consecuencias productivas pueden aparecer varios meses después de producido el fenómeno climático.

Por esa razón, el impacto podría sentirse durante 2027, con una eventual reducción de la producción tanto en Indonesia como en Malasia.

El USDA proyecta para 2026/27 una leve disminución de la producción mundial de aceite de palma y una reducción del 2% en las exportaciones.

También se prevé una disminución de los stocks finales. La relación entre las existencias y el consumo podría ubicarse cerca del 18%, el nivel más bajo desde la campaña 2016/17.

De todos modos, la BCR aclara que estos datos no implican una escasez inmediata, debido a que Malasia todavía mantiene niveles elevados de existencias.

Por qué este escenario favorece al aceite de soja argentino

La combinación de estos factores modifica la competencia entre los distintos aceites vegetales.

Si hay menos aceite de palma disponible para los mercados internacionales y el girasol enfrenta problemas de abastecimiento, los productos sustitutos pueden ganar competitividad relativa.

Entre ellos se encuentra el aceite de soja, uno de los principales productos de exportación agroindustrial de la Argentina.

En India, esta dinámica resulta particularmente importante porque los compradores pueden modificar con rapidez la composición de sus importaciones según los precios relativos de cada producto.

El resultado es una oportunidad para la Argentina: una mayor demanda india coincide con una oferta internacional más ajustada en otros aceites y con menores aranceles de importación.

Un récord que depende de factores externos

El crecimiento de los embarques argentinos hacia India durante 2026 es resultado de la combinación de varios elementos.

Por un lado, aparece una demanda india en niveles récord. Por otro, los problemas de abastecimiento de girasol en la región del Mar Negro favorecen la búsqueda de sustitutos.

A esto se suman la reducción de los aranceles de importación decidida por India y una menor disponibilidad internacional de aceite de palma, vinculada en parte con el crecimiento de su utilización para biodiésel en Indonesia y Malasia.

Para la Argentina, estos factores generan un escenario favorable para las exportaciones de aceite de soja. Pero el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario también plantea una advertencia: la mayor parte de las condiciones que hoy favorecen a los productos argentinos son externas al país.

Por eso, el espacio que actualmente ocupa el aceite de soja argentino en el mercado indio dependerá, en buena medida, de cuánto tiempo se mantengan las actuales condiciones de oferta, demanda, precios, aranceles y disponibilidad de los productos sustitutos.