Después del 1,7% registrado en agosto, los principales relevamientos privados estiman que la inflación de septiembre se ubicará entre 1,8% y 2%. Alimentos, indumentaria y combustibles aparecen entre los rubros que ejercieron mayor presión durante el mes.
Luego del 1,7% de inflación registrado en agosto, la evolución de los precios durante septiembre mostró un cambio de tendencia en relación con la desaceleración que se había observado en el período anterior. Los relevamientos realizados por distintas consultoras privadas cerraron el mes con proyecciones que ubican al Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre el 1,8% y el 2%.
De confirmarse estas estimaciones, septiembre terminaría con un repunte moderado frente al dato de agosto. Los análisis privados identificaron mayores presiones en algunos de los rubros que tienen incidencia directa sobre el consumo cotidiano, entre ellos los alimentos, la indumentaria y los combustibles. A estos factores se sumaron movimientos en tarifas, transporte y actividades recreativas.
Las principales proyecciones privadas
Dentro del conjunto de consultoras que relevaron la evolución de los precios durante septiembre, EconViews presentó la estimación más baja, con una inflación del 1,8%.
En tanto, Invecq y C&T Asesores Económicos proyectaron una variación mensual del 1,9%.
En el extremo superior de las estimaciones se ubicaron Analytica, Equilibra, Eco Go y Libertad y Progreso, que calcularon una inflación del 2% para septiembre.
El rango de proyecciones muestra, de esta manera, una diferencia acotada respecto del 1,7% de agosto, aunque con una señal coincidente entre los distintos relevamientos: el ritmo de aumento de los precios habría vuelto a acelerarse durante septiembre.
Las consultoras detectaron que buena parte de la presión se concentró en productos de consumo habitual y en algunos componentes estacionales. En particular, el comportamiento de alimentos y bebidas, junto con la evolución de la indumentaria y los combustibles, apareció entre los elementos con mayor incidencia en las estimaciones privadas.
Alimentos: uno de los principales factores de presión
La Fundación Libertad y Progreso proyectó una inflación del 2% para septiembre, tomando datos relevados hasta el 28 de ese mes. Según la entidad, ese resultado implicaría una aceleración respecto de agosto.
Dentro de su medición, el principal factor de presión fue el capítulo de Alimentos y Bebidas no alcohólicas, que registró una suba del 3,2% intermensual. De acuerdo con el relevamiento, este comportamiento explicó por sí solo 0,7 puntos porcentuales de la variación general proyectada.
El comportamiento de los alimentos también fue señalado por Equilibra. Su director, Lorenzo Sigaut Gravina, sostuvo que la inflación de septiembre habría aumentado “un par de décimas” luego de la baja registrada en agosto.
El economista explicó que los precios estacionales tuvieron durante septiembre una dinámica diferente a la del mes anterior y contribuyeron a generar una mayor presión sobre el índice. En ese sentido, señaló: “A diferencia de agosto, este mes los precios estacionales subieron, se aceleró la inflación en alimentos”.
El comportamiento de este capítulo también permite observar el contraste con agosto. Según los datos oficiales del INDEC, Alimentos y bebidas no alcohólicas había registrado una suba mensual del 1,7% durante agosto, en línea con la variación del nivel general del IPC.
Esa moderación de los alimentos durante agosto había funcionado como uno de los principales elementos de contención para la inflación general de ese mes. Para septiembre, en cambio, los relevamientos privados detectaron una aceleración en este componente.
La medición de Libertad y Progreso también registró presión en restaurantes y hoteles, con una variación proyectada del 3%. El dato se ubicó por encima de la estimación general del 2% realizada por la entidad y acompañó la evolución alcista observada en alimentos y bebidas no alcohólicas.
La indumentaria también aportó presión
Otro de los rubros que adquirió relevancia en los relevamientos de septiembre fue la indumentaria.
De acuerdo con Alejandro Giacoia, economista de EconViews, el cambio de temporada hacia primavera-verano suele estar acompañado por modificaciones en los precios del sector. Esa dinámica, según explicó, constituye uno de los elementos que puede generar una presión adicional sobre el IPC durante septiembre.
EconViews calculó una inflación mensual del 1,8% para el período.
Giacoia explicó que, de acuerdo con el relevamiento de la consultora, los alimentos habían mostrado un comportamiento favorable, aunque la vestimenta y los combustibles ejercieron presión durante el mes.
“Nuestra estimación de inflación es 1,8% en septiembre. Alimentos nos viene dando bien en nuestro relevamiento de precios, pero septiembre es un mes donde suele haber aumentos fuertes en la vestimenta. También pegan las subas de combustibles”, sostuvo el economista.
De esta manera, la indumentaria aparece vinculada tanto con la dinámica propia del cambio de temporada como con la composición general de la inflación estimada por las consultoras.
El impacto de los combustibles
Los combustibles también estuvieron entre los componentes observados durante los últimos días de septiembre.
En la semana previa al cierre del mes, distintas compañías petroleras comunicaron incrementos de entre el 2% y el 5% en los precios de surtidor, en un contexto marcado por el aumento de la cotización internacional del petróleo Brent.
A estos movimientos se sumó YPF, que aplicó un incremento promedio del 1% en sus combustibles.
Las modificaciones en los surtidores fueron incorporadas a los relevamientos de las consultoras, aunque su impacto sobre el resultado final de septiembre fue ponderado de manera diferente según cada medición.
En el caso de EconViews, Giacoia incluyó específicamente los combustibles entre los factores que incidieron en su proyección de 1,8% de inflación para septiembre, junto con el comportamiento de los alimentos y la indumentaria.
Sin embargo, el efecto de las últimas subas podría trasladarse principalmente al dato del mes siguiente.
En ese sentido, Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, sostuvo que los aumentos aplicados sobre el final de septiembre tendrían una incidencia mayor durante octubre: “La suba de combustibles a fin de mes impactará mayormente en octubre”.
Así, las estimaciones privadas ubican a septiembre como un mes con una aceleración moderada respecto de agosto, dentro de un rango que va del 1,8% al 2%. Alimentos, productos estacionales, indumentaria y combustibles aparecen entre los principales factores señalados por las consultoras para explicar el comportamiento de los precios durante el período.

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