12 agosto, 2026

ADN Bonaerense

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La deuda total bajó durante la gestión de Javier Milei, pero aumenta el endeudamiento en moneda extranjera

El Gobierno sostiene que redujo el nivel general de endeudamiento al contabilizar pasivos del Banco Central, deuda con privados y organismos internacionales junto con la acumulación de reservas.

Sin embargo, otros indicadores muestran un incremento de la deuda externa y de las obligaciones nominadas en dólares.

La discusión sobre la evolución de la deuda volvió al centro de la escena económica luego del cruce protagonizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y la diputada Julia Strada, de Unión por la Patria. Mientras el Gobierno sostiene que durante la actual gestión hubo una reducción del endeudamiento total, otros análisis ponen el foco en el crecimiento de las obligaciones en moneda extranjera.

Según los datos analizados, la deuda total disminuyó aproximadamente US$17.300 millones si se consideran las obligaciones con acreedores privados y organismos multilaterales, los pasivos del Banco Central y la acumulación de reservas.

Sin embargo, al observar variables específicas como la deuda externa y la deuda emitida en dólares, el escenario presenta otra lectura: hasta marzo de 2026, la deuda externa aumentó un 7% durante la administración de Javier Milei, mientras que la deuda bruta en moneda extranjera creció en alrededor de US$24.800 millones.

La diferencia entre ambas mediciones se explica porque existen distintas formas de calcular el endeudamiento de un país y cada una refleja una parte diferente de la situación financiera.

¿Por qué existen distintas formas de medir la deuda?

La deuda pública no es un único número. Su evolución depende de qué obligaciones se incluyen en el análisis y qué tipo de acreedores se toman en cuenta.

Una de las mediciones contempla la deuda total considerando compromisos con privados y organismos internacionales, los pasivos del Banco Central y la evolución de las reservas. Bajo este criterio, la deuda habría disminuido durante la gestión actual.

Otra forma de observar la situación es analizar la deuda externa, que incluye todas las obligaciones pendientes de pago que el Estado nacional, las provincias o el sector privado tienen frente a acreedores extranjeros.

Esta deuda puede estar denominada en distintas monedas, incluso en pesos, siempre que el acreedor sea externo.

También existe otro indicador: la deuda en moneda extranjera. En este caso, el foco está puesto en si las obligaciones deben pagarse en dólares u otras divisas, independientemente de si quien posee esos títulos es argentino o extranjero.

Esta última medición resulta relevante porque un país no enfrenta el mismo desafío cuando debe pagar deuda en su propia moneda que cuando necesita conseguir dólares para cumplir con sus compromisos.

La evolución de la deuda externa durante los últimos gobiernos

De acuerdo con los datos del INDEC y de la Secretaría de Finanzas, hasta marzo de 2026 la deuda externa aumentó un 7% durante el gobierno de Javier Milei, considerando las obligaciones del Tesoro —sin incluir la deuda intrasector público— y del Banco Central.

La evolución fue diferente en las administraciones anteriores.

Durante el gobierno de Mauricio Macri la deuda externa aumentó un 88,9%, mientras que durante la gestión de Alberto Fernández registró una caída del 22,8%.

Los especialistas explican que estos movimientos estuvieron vinculados al acceso que tuvo cada administración al financiamiento internacional.

Martín Kalos, director de la consultora Epyca, señaló que durante la etapa de Cristina Fernández de Kirchner el país tenía mayores restricciones para acceder al crédito externo debido al conflicto con los acreedores que no habían ingresado a los acuerdos de deuda, conocidos como holdouts.

Según su análisis, la llegada de Mauricio Macri permitió reabrir el acceso a los mercados internacionales y eso derivó en una etapa de mayor toma de deuda en dólares.

Kalos sostuvo además que parte de esa deuda fue emitida en plazos relativamente cortos, lo que generó mayores dificultades posteriormente cuando el mercado internacional dejó de financiar al país.

El rol del financiamiento externo y las reservas

Un informe del Banco Central señaló que, a partir del cambio de gobierno de 2015, las necesidades financieras del Tesoro comenzaron a cubrirse principalmente mediante un proceso acelerado de endeudamiento externo, especialmente en moneda extranjera.

El Fondo Monetario Internacional también indicó, en la evaluación posterior del acuerdo firmado con Argentina en 2018, que el país perdió acceso a los mercados internacionales de crédito desde agosto de 2019.

La falta de financiamiento externo tuvo impacto sobre las reservas internacionales.

Según los datos analizados, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se registró una pérdida superior a US$43.000 millones en reservas netas. Durante la gestión de Mauricio Macri se recuperaron aproximadamente US$13.500 millones, mientras que durante el gobierno de Alberto Fernández se utilizaron cerca de US$22.000 millones.

La deuda en dólares: el indicador que genera más discusión

Más allá de la deuda externa, otro punto central del análisis es la evolución de la deuda nominada en moneda extranjera.

Este indicador permite observar cuánto debe afrontar un país en divisas como el dólar, algo relevante porque la capacidad de pago depende de la generación de ingresos externos, principalmente mediante exportaciones o inversiones.

Según un informe de la consultora 1816, la deuda bruta en moneda extranjera —excluyendo al sector público— aumentó en aproximadamente US$24.800 millones durante la gestión de Milei.

El cálculo compara los US$187.000 millones registrados en noviembre de 2023, último mes del gobierno de Alberto Fernández, con los US$211.800 millones correspondientes al primer trimestre de 2026.

Dentro de ese incremento, la deuda en dólares del Tesoro aumentó cerca de US$12.800 millones, mientras que los pasivos en moneda extranjera del Banco Central crecieron unos US$12.000 millones.

Más deuda con organismos y bancos internacionales

El análisis de la consultora 1816 también distingue entre distintos tipos de acreedores.

Según ese informe, el aumento de la deuda en moneda extranjera se explicó principalmente por el crecimiento de la denominada «deuda senior», que incluye compromisos con organismos internacionales y bancos extranjeros.

Este tipo de obligaciones tiene prioridad en los pagos frente a otros acreedores.

La deuda senior aumentó aproximadamente US$25.700 millones, mientras que la llamada «deuda junior», vinculada principalmente con ahorristas privados, registró una caída de alrededor de US$900 millones.

Dos miradas sobre la situación financiera del país

El debate sobre la deuda argentina refleja una diferencia de enfoque.

Desde el Gobierno destacan una reducción del endeudamiento total cuando se consideran determinados componentes financieros y sostienen que la estrategia apunta a ordenar las cuentas públicas.

Por otro lado, los análisis que observan la deuda externa y la deuda en moneda extranjera advierten que aumentaron las obligaciones que requieren pagos en divisas.

Ambas mediciones muestran dimensiones diferentes de la situación financiera argentina: una observa el volumen general de pasivos, mientras que la otra pone el foco en el tipo de moneda, los acreedores y la capacidad futura de generar recursos para afrontar los vencimientos.