1 noviembre, 2026

ADN Bonaerense

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El Senado prepara una nueva sesión y el Gobierno busca avanzar con la ley de patentes que reclama Estados Unidos

Patricia Bullrich intenta reactivar la actividad parlamentaria este jueves y negocia el temario con los distintos bloques. La adhesión al Tratado de Cooperación en Patentes es una de las iniciativas en discusión y forma parte de los compromisos asumidos por Javier Milei en el acuerdo comercial con Washington. La modificación introducida por Diputados, impulsada por laboratorios nacionales, mantiene las diferencias sobre su aprobación definitiva.

El Senado lleva un mes sin sesionar y la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, busca poner fin a esa pausa con una nueva convocatoria para este jueves. Entre los temas que podrían incorporarse al orden del día figura el proyecto de adhesión al Tratado de Cooperación en Patentes (PCT, por sus siglas en inglés), una iniciativa relevante para la relación entre el gobierno de Javier Milei y la administración estadounidense de Donald Trump.

La propuesta forma parte de los compromisos asumidos por la Argentina en el acuerdo comercial con Estados Unidos, firmado por Milei en febrero pasado y que todavía no entró en vigencia. Una de las dificultades que demoraron su implementación fue la falta de aprobación definitiva del tratado por parte del Congreso argentino.

Para intentar destrabar la situación, este miércoles a las 14 se realizará una reunión de Labor Parlamentaria en el Senado, convocada a pedido de Bullrich. Allí, la titular de la bancada de La Libertad Avanza buscará consensuar con los demás bloques los asuntos que se tratarán en el recinto.

Aunque el temario se definirá durante ese encuentro, una fuente del oficialismo señaló que el proyecto de patentes podría formar parte de la agenda. La iniciativa ya recibió la aprobación de la Cámara de Diputados, pero regresó al Senado debido a una modificación incorporada durante el debate.

El PCT establece un procedimiento internacional para tramitar solicitudes de patentes en los países adheridos, que actualmente son 158. La protección de una patente concedida puede extenderse durante 20 años, de acuerdo con las condiciones y la legislación aplicables. Aunque el tratado alcanza desarrollos e innovaciones científicas e industriales de distintos sectores, en la Argentina la discusión se concentró especialmente en la industria farmacéutica.

El oficialismo pretende que el tema se trate junto con la nueva Ley de Salud Mental, el Régimen de Incentivos para Inversiones Relevantes (RIIR), impulsado por la Unión Cívica Radical, y un marco regulatorio para el mercado de carbono promovido por otros bloques aliados.

Sin embargo, durante la noche del martes persistían las dudas sobre la inclusión del PCT. Algunos legisladores dialoguistas reclamaban priorizar las otras iniciativas, mientras que en el bloque de Bullrich sostenían que existían apoyos suficientes para avanzar.

Por qué el Tratado de Patentes es importante para el Gobierno

La adhesión argentina al PCT arrastra una demora de 28 años. El Senado aprobó el tratado en 1998, pero la Cámara de Diputados nunca llegó a tratarlo. La firma del acuerdo comercial promovido por Milei con Estados Unidos volvió a colocar el asunto en el centro de la agenda legislativa.

Finalmente, el 27 de agosto pasado, Diputados aprobó el proyecto con una modificación promovida por los laboratorios nacionales. Ese cambio obligó a que la iniciativa regresara a la Cámara alta para completar su recorrido parlamentario.

La reaparición del tratado en el Congreso dejó expuestas las diferencias entre los sectores involucrados. Los laboratorios argentinos agrupados en la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA) se opusieron desde el comienzo a la adhesión, al sostener que podría aumentar los costos de los medicamentos producidos localmente y demorar la llegada de productos genéricos al mercado.

El debate también involucra el funcionamiento del sistema de patentes en el país. La falta de adhesión al tratado permitió que distintos laboratorios reprodujeran fórmulas de medicamentos desarrollados por compañías internacionales y solicitaran patentes locales, dentro del marco normativo vigente. La eventual incorporación al PCT modifica las condiciones en las que se tramitan internacionalmente esas solicitudes, aunque no supone por sí misma la concesión automática de una patente en la Argentina.

Del otro lado, Estados Unidos y las empresas farmacéuticas internacionales también desplegaron gestiones para impulsar la aprobación. Hace pocos días, el embajador estadounidense en el país, Peter Lamelas, reclamó que el Congreso acelere la adhesión al tratado y sostuvo que ese paso podría contribuir a atraer inversiones por 8.000 millones de dólares durante los próximos seis años.

El planteo se realizó durante un foro de salud de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), entidad que participó de las gestiones a favor del PCT. También respaldó la iniciativa la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), que reúne a compañías farmacéuticas de capital extranjero y multinacionales con presencia en el mercado local.

Las gestiones de los laboratorios nacionales consiguieron, sin embargo, que Diputados incorporara una excepción al Capítulo II del tratado. Ese apartado establece un procedimiento de examen preliminar internacional que permite obtener un informe no vinculante sobre la patentabilidad de una invención, elaborado por organismos extranjeros antes de que la solicitud llegue a las oficinas nacionales competentes.

La modificación no impidió que el embajador estadounidense volviera a reclamar la sanción definitiva del proyecto.

Consciente de las presiones y de la importancia que el acuerdo comercial tiene para la administración de Milei, Bullrich impulsó el tratamiento de la iniciativa en el Senado a comienzos de octubre. El 15 de ese mes, las comisiones de Relaciones Exteriores, presidida por Francisco Paoltroni, de La Libertad Avanza, y de Industria y Comercio, encabezada por Marcelo Lewandowski, del justicialismo, emitieron dictamen sobre el texto proveniente de Diputados. De esa manera, el proyecto quedó en condiciones de ser debatido en el recinto.

Además, durante la reunión de Gabinete realizada el último lunes en la Casa Rosada se repasó la agenda legislativa. Según lo informado, Milei pidió acelerar, junto con el Presupuesto 2027 y la denominada “Ley Malvinas”, la adhesión al PCT que reclama Estados Unidos.

Bullrich no participó de ese encuentro, pero avanzó con las gestiones parlamentarias para intentar cumplir con el objetivo del Gobierno.

La modificación de Diputados y las dudas sobre su aprobación

La excepción incorporada por la Cámara baja es uno de los puntos que generan incertidumbre sobre el futuro del proyecto. Si el oficialismo consigue acordar el temario este miércoles y convoca a sesionar el jueves, deberá resolver si cuenta con los votos necesarios para aprobar el texto con los cambios introducidos.

Un senador libertario que siguió de cerca la discusión sostuvo que, en principio, el oficialismo tendría los votos para avanzar. No obstante, la aprobación dependerá de los acuerdos que se alcancen y de la posición que adopten los distintos bloques.

En Diputados, la iniciativa obtuvo 147 votos afirmativos y 93 negativos. Para reunir esa mayoría, el oficialismo aceptó una reserva sobre el Capítulo II del PCT, tal como reclamaba la industria farmacéutica nacional.

Ese capítulo contempla un procedimiento de examen preliminar internacional que genera un informe no vinculante sobre la patentabilidad de una invención. La evaluación es realizada por organismos extranjeros antes de que la solicitud ingrese a las oficinas nacionales de propiedad intelectual.

Con la reserva aprobada, la Argentina no queda obligada por ese capítulo. En consecuencia, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) conserva la facultad de analizar las solicitudes y determinar si cumplen con los requisitos de patentabilidad establecidos por la legislación nacional, sin quedar sujeto a los exámenes preliminares ni a los dictámenes emitidos por agencias extranjeras.

La modificación fue promovida por los laboratorios nucleados en CILFA para evitar lo que denominan evergreening: una práctica mediante la cual pequeñas modificaciones de principios activos u otras características de un medicamento podrían utilizarse para prolongar los monopolios comerciales asociados a sus patentes.

El texto aprobado por Diputados, que ahora el Senado debe analizar, sí contempla la adhesión al Capítulo I del PCT. Ese apartado permite que investigadores, inventores y empresas presenten una única solicitud internacional en su propio idioma y ante la oficina local correspondiente.

A partir de ese trámite, los solicitantes pueden acceder a un informe internacional que anticipa las posibilidades de obtener una patente. Además, cuentan con un plazo de hasta 30 meses para decidir en qué países continuarán el procedimiento para buscar protección de su invención.

De esta manera, el proyecto combina la incorporación al mecanismo internacional de presentación de solicitudes con la preservación de las facultades nacionales sobre la evaluación definitiva de las patentes.

Los argumentos de Bullrich para impulsar la adhesión

Durante el tratamiento en las comisiones del Senado, Bullrich defendió la incorporación al PCT y destacó su importancia para el desarrollo científico, tecnológico y productivo de la Argentina.

La senadora sostuvo que los países no compiten únicamente por sus recursos naturales, sino también por su capacidad de generar conocimiento y transformarlo en tecnología.

En ese sentido, aclaró que el tratado no crea una patente mundial ni obliga a la Argentina a conceder protección a todas las invenciones. También afirmó que la adhesión no elimina la facultad del Estado para decidir qué desarrollos cumplen con los requisitos necesarios para recibir una patente.

Según explicó, el objetivo del mecanismo es establecer un procedimiento de cooperación internacional que facilite la presentación, la búsqueda de antecedentes y la tramitación de solicitudes.

Bullrich señaló que la herramienta permitiría a los actores vinculados con la tecnología y la innovación proyectar sus desarrollos en otros mercados. También destacó su utilidad para instituciones públicas como el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), así como para universidades y entidades privadas que producen conocimientos y desarrollan nuevos productos.

La jefa del bloque oficialista agregó que el tratado permitiría a investigadores e inventores presentar una solicitud internacional mediante un procedimiento coordinado, en lugar de iniciar desde el comienzo trámites independientes en cada país. El sistema también contempla una búsqueda internacional de antecedentes técnicos.

Con esos argumentos, La Libertad Avanza buscará defender la iniciativa en el recinto, siempre que consiga incorporarla al temario de la sesión prevista para este jueves.

Para el Gobierno de Milei, la aprobación definitiva del PCT permitiría mostrar ante Estados Unidos el cumplimiento de uno de los compromisos vinculados con el acuerdo comercial bilateral. Al mismo tiempo, la votación pondrá a prueba la capacidad del oficialismo para construir acuerdos parlamentarios sobre una iniciativa que enfrenta posiciones contrapuestas entre la industria farmacéutica nacional, las compañías internacionales y los sectores políticos involucrados.