A días del balotaje presidencial entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva, usuarios reportaron restricciones a publicaciones del PT, dificultades para encontrar la cuenta de Lula en Instagram y diferencias en las respuestas de la inteligencia artificial de Meta. El caso llegó al Tribunal Superior Electoral, que exigió garantías de igualdad para ambas campañas. La empresa reconoció fallas técnicas, pero negó cualquier favoritismo ideológico.
La competencia electoral en Brasil quedó bajo observación a pocos días del balotaje presidencial entre Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), y Luiz Inácio “Lula” da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT). En ese contexto, comenzaron a circular denuncias de usuarios que señalaron que Meta, la compañía de Mark Zuckerberg y propietaria de Instagram, Facebook y WhatsApp, habría afectado la difusión de contenidos vinculados a Lula y favorecido a su adversario.
Los cuestionamientos apuntaron al alcance de las publicaciones políticas, los resultados de búsqueda en Instagram y WhatsApp y el funcionamiento de las herramientas de inteligencia artificial de la empresa. La controversia llegó al Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, que reclamó explicaciones sobre las medidas adoptadas para garantizar condiciones equitativas entre las dos campañas.
El 19 de octubre, la Justicia electoral le dio a Meta un plazo de 24 horas para informar sobre las “medidas adoptadas para garantizar la igualdad en la distribución de contenido político y la difusión de anuncios electorales”.
Esa misma noche, decenas de personas se manifestaron frente a la sede de la compañía en São Paulo contra las presuntas injerencias de la empresa en la campaña electoral.
Un día después, el Tribunal Superior Electoral recibió a representantes de Meta. Según informó el organismo, la compañía negó cualquier intervención en el proceso electoral o favoritismo político y atribuyó los problemas denunciados a fallas técnicas.
Las denuncias por el alcance de los contenidos de Lula
En los días previos a la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, distintos usuarios denunciaron que las plataformas de Meta estarían limitando el alcance de contenidos relacionados con el presidente y candidato del PT.
Uno de los principales reclamos estuvo vinculado con el buscador de Instagram. Según las publicaciones difundidas en redes sociales, la cuenta de Lula no aparecía en los resultados ni siquiera cuando se ingresaba el nombre de usuario completo. En cambio, el perfil de Flávio Bolsonaro podía encontrarse con apenas escribir algunas letras de su nombre.
Otros usuarios sostuvieron que los algoritmos de las plataformas priorizaban publicaciones sobre Bolsonaro por encima de aquellas que mencionaban a Lula. Estas denuncias apuntaron a posibles diferencias en la distribución de contenidos políticos en un momento decisivo de la campaña.
Los cuestionamientos también alcanzaron al asistente de inteligencia artificial integrado en WhatsApp. Distintas publicaciones afirmaron que la herramienta rechazaba pedidos para generar imágenes relacionadas con el nombre de Lula, pero sí aceptaba solicitudes similares vinculadas con el senador opositor.
Además, usuarios denunciaron que, al realizar búsquedas sobre Lula en WhatsApp, el sistema recomendaba el canal de Bolsonaro.
Las presuntas diferencias en la generación de imágenes fueron examinadas por medios brasileños e internacionales. Nucleo y la BBC comprobaron que el chatbot de Meta se negaba a crear carteles de una camiseta con las palabras “Lula”, “PT” y el número 13, utilizado como referencia electoral para votar al candidato.
Sin embargo, según esas pruebas, la misma herramienta sí aceptaba solicitudes para producir un montaje equivalente con el nombre de “Flavio”, las siglas del PL y el número 22, asociado a esa fuerza política.
En paralelo, la organización brasileña Ctrl+Z lanzó una campaña para recopilar testimonios sobre posibles restricciones. Durante la primera quincena de octubre, la entidad documentó más de mil casos de bloqueos y limitaciones en las plataformas de Meta.
Las dos campañas llevaron sus reclamos a la Justicia electoral
Las denuncias no provinieron exclusivamente del espacio de Lula. Después de la primera vuelta, tanto el Partido de los Trabajadores como el Partido Liberal llevaron sus cuestionamientos ante el Tribunal Superior Electoral de Brasil.
El PT denunció lo que definió como “selectividad algorítmica” y señaló presuntas restricciones a sus publicaciones, límites para realizar posteos y dificultades para obtener “Me gusta” y visualizaciones. También reclamó que sus votantes encontraban obstáculos para generar contenidos favorables al candidato mediante herramientas de inteligencia artificial.
Por su parte, el PL sostuvo que también enfrentaba un trato desigual, aunque desde otra perspectiva. El partido afirmó que, de cara a la segunda vuelta, sufría una distribución paga de propaganda negativa en su contra a una escala mayor que la que enfrentaba Lula.
De esta manera, las presentaciones ante la Justicia electoral expresaron reclamos diferentes: mientras el PT denunció obstáculos para difundir sus propios contenidos, el PL cuestionó la distribución de propaganda negativa contra su candidato.
La intervención judicial había comenzado antes de las últimas intimaciones. El 10 de octubre, el ministro Marco Aurélio Bellizze le había otorgado a Meta un plazo de 48 horas para explicar las restricciones denunciadas y aclarar qué medidas había tomado para garantizar la igualdad en la distribución de contenidos de ambas campañas.
El 16 de octubre, el TSE prohibió a la compañía limitar la difusión de los contenidos de cualquier candidato, después de recibir una denuncia de la campaña de Lula.
Tres días más tarde, el 19 de octubre, Bellizze volvió a intimar a la empresa. En esta oportunidad, le dio 24 horas para detallar y acreditar las medidas adoptadas con el objetivo de garantizar la igualdad de condiciones entre las dos campañas.
La respuesta de Meta: fallas técnicas y rechazo a las acusaciones de sesgo
Frente a los cuestionamientos, Meta presentó una respuesta ante el Tribunal Superior Electoral, según informó Aos Fatos, un medio brasileño especializado en verificación.
La compañía reconoció que se habían producido fallas técnicas relacionadas con anuncios y publicaciones de la campaña de Lula, pero negó que sus algoritmos tuvieran un sesgo ideológico destinado a favorecer a determinadas candidaturas.
Meta sostuvo que los problemas no habían afectado exclusivamente a Brasil ni a cuentas específicas. También afirmó que sus sistemas se rigen por criterios objetivos, públicos y auditables por el Tribunal Electoral.
La empresa declaró haber adoptado medidas para garantizar que las campañas recibieran un trato equitativo en sus plataformas durante la segunda vuelta de las elecciones de 2026. Según informó el diario paulista Estadão, Meta aseguró ante el Tribunal que estaba trabajando para demostrar el cumplimiento de las resoluciones judiciales relacionadas con la distribución de contenidos político-electorales y la difusión de anuncios de campaña.
En sus comunicaciones oficiales, la compañía reiteró que no había intervenido en el proceso electoral ni favorecido políticamente a alguno de los candidatos, y atribuyó los inconvenientes reportados a problemas técnicos.
Sin embargo, la controversia sumó un nuevo elemento a partir de una investigación publicada por el diario brasileño Folha de S.Paulo. El medio reveló que trabajadores de Meta habían admitido, en mensajes internos, que las restricciones perjudicaron las cuentas del actual presidente. Según esa información, los intercambios también señalaban que el algoritmo favorecía las publicaciones de su adversario, Flávio Bolsonaro.
Las revelaciones profundizaron el debate sobre el papel de las grandes plataformas digitales durante las campañas electorales. En particular, pusieron el foco en cómo los mecanismos de búsqueda, los algoritmos de recomendación, la distribución de anuncios y las herramientas de inteligencia artificial pueden influir en la circulación de mensajes políticos.
Con el balotaje como horizonte inmediato, el caso quedó atravesado por las denuncias de ambas fuerzas, las explicaciones técnicas de Meta y las exigencias del Tribunal Superior Electoral para garantizar condiciones equitativas. La discusión central gira en torno a cómo asegurar que las plataformas digitales no generen ventajas o desventajas indebidas en la difusión de contenidos durante una elección presidencial.

Más historias
Choque de trenes en España: investigan una falla en la señalización y un posible error del centro de control
Flávio Bolsonaro enfrenta tres causas judiciales en Brasil y crece la polémica tras su viaje a Estados Unidos
Brasil: documentos desmienten las acusaciones de fraude de Flávio Bolsonaro tras la victoria de Lula