1 noviembre, 2026

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Dubái busca atraer a más millonarios: los cuatro factores que impulsan su expansión económica

Los Emiratos Árabes Unidos lideraron en 2025 la llegada neta de personas con grandes patrimonios, según un estudio citado por Henley & Partners. Seguridad, privacidad corporativa, ubicación estratégica y ventajas fiscales explican parte del atractivo de Dubái, que proyecta ampliar su población y consolidarse como un centro financiero y tecnológico global.

Dubái busca consolidarse como uno de los principales destinos internacionales para empresarios, inversores y personas con grandes patrimonios. El emirato más poblado de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) atraviesa una etapa de expansión económica y urbana, con planes que apuntan a duplicar su población y su Producto Bruto Interno (PBI) en los próximos años.

El crecimiento de la ciudad está acompañado por una estrategia destinada a atraer residentes extranjeros, inversiones y empresas de distintos sectores. A partir de reuniones con funcionarios y representantes del mercado inmobiliario y financiero, el informe publicado por Ámbito identificó cuatro factores que contribuyen a explicar el interés de los inmigrantes de altos ingresos: la estabilidad, la privacidad en determinados registros corporativos, la ubicación geográfica y los beneficios fiscales.

La inmigración constituye una característica central de la estructura demográfica de los Emiratos Árabes Unidos. Según un informe de 2022 del Gobierno argentino, citado en el artículo, la población puede dividirse en tres grandes grupos: los ciudadanos emiratíes nativos, los expatriados de altos ingresos y los trabajadores extranjeros de ingresos medios y bajos en términos relativos.

Los emiratíes representan apenas el 11,5% de la población, de acuerdo con datos de la agencia de marketing Global Media Insight, y cuentan con un ingreso promedio elevado. Otro grupo, integrado principalmente por expatriados procedentes de países occidentales —en especial del Reino Unido—, representa cerca del 10%. La mayor parte de los residentes, en tanto, está conformada por personas provenientes de India y de países del sudeste asiático.

En diálogo con la prensa latinoamericana, un representante del Departamento de Economía y Turismo (DET) del Gobierno de Dubái señaló que uno de los objetivos centrales de la administración es convertir al emirato en “la mejor ciudad para vivir y trabajar”.

Para evaluar ese proceso, las autoridades siguen de cerca la evolución de la cantidad de personas que llegan y deciden establecerse de manera permanente. El funcionario indicó que antes de la pandemia Dubái tenía unos tres millones de habitantes, mientras que actualmente cuenta con 4,8 millones. La meta oficial es alcanzar los siete millones de residentes.

Esa proyección se apoya en una estrategia que combina seguridad, convivencia entre distintas culturas, infraestructura y desarrollo tecnológico. A esos ejes se suman los incentivos dirigidos a personas con alto poder adquisitivo y empresas que buscan instalarse en un entorno internacional.

Los cuatro factores que atraen a los grandes patrimonios

Un estudio de la consultora Henley & Partners, compartido con Ámbito por la firma M/HQ —especializada en servicios corporativos, estructuración patrimonial y asesoramiento legal para personas y familias de alto patrimonio— ubicó a los Emiratos Árabes Unidos como el país que recibió la mayor cantidad neta de individuos millonarios durante 2025.

El informe estimó una inmigración neta de 9.800 personas con alto patrimonio, cifra que colocó al país del Golfo por delante de Estados Unidos, Italia, Suiza y Sudáfrica.

En el extremo opuesto, el Reino Unido encabezó la lista de países con mayor salida neta de millonarios, con un saldo de -16.500 personas. China, India, Corea del Sur y Rusia también aparecieron entre los países con mayores pérdidas de residentes de este segmento.

Para M/HQ, el atractivo de Dubái se explica principalmente por cuatro variables: estabilidad económica y competitividad, privacidad en determinados registros corporativos, ubicación estratégica entre Oriente y Occidente y un esquema tributario favorable para personas y empresas.

1. Estabilidad económica y competitividad

El primer factor está relacionado con la percepción de estabilidad y las condiciones que ofrece el país para desarrollar actividades económicas.

Según el análisis de M/HQ, los Emiratos Árabes Unidos ocupan posiciones destacadas en distintos rankings de estabilidad económica y competitividad. Estos indicadores contribuyen a posicionar al territorio como una alternativa para empresarios e inversores que buscan establecer sus negocios y organizar sus patrimonios en el exterior.

El estudio de Henley también ubica a Dubái entre los centros de riqueza de crecimiento más rápido. La ciudad aparece en el sexto puesto de esa clasificación, detrás de Shenzhen, en China; Scottsdale y West Palm Beach, en Estados Unidos; Bengaluru, en India; y Hangzhou, en China.

El dinamismo económico y la expansión de los negocios forman parte de una estrategia que busca atraer capitales internacionales y aumentar la cantidad de residentes con altos ingresos.

2. Privacidad en los registros corporativos

El segundo elemento señalado es la privacidad vinculada con determinados registros empresariales.

De acuerdo con el informe compartido por M/HQ, en algunas jurisdicciones de los Emiratos Árabes Unidos se requiere información limitada sobre ciertas personas vinculadas con una compañía. El artículo destaca específicamente el caso del Dubai International Financial Center (DIFC), un centro financiero que ocupa el séptimo lugar mundial según el Índice Global de Centros Financieros elaborado por Z/Yen Group.

Según el material citado, en ese ámbito no se solicitan determinados datos personales de los apoderados de las compañías, los miembros de sus consejos o sus beneficiarios.

Esta característica es presentada como uno de los factores que pueden resultar atractivos para personas y familias con grandes patrimonios, que buscan estructuras corporativas y servicios de administración de activos en jurisdicciones internacionales.

3. Una ubicación estratégica entre Oriente y Occidente

La tercera ventaja es geográfica. Dubái busca aprovechar su posición como punto de conexión entre distintas regiones del mundo para consolidarse como centro logístico, comercial y financiero.

El representante del Departamento de Economía y Turismo destacó la “responsabilidad como punto de conexión entre las distintas partes del mundo” que, según su visión, tiene la ciudad.

Esa función se relaciona con las inversiones en infraestructura y con el desarrollo de actividades que conectan mercados, empresas y capitales de distintas procedencias.

La ubicación estratégica también forma parte del argumento utilizado para atraer compañías internacionales que necesitan operar en diferentes regiones y establecer vínculos comerciales con Asia, Europa, África y otros mercados.

En ese contexto, la expansión de la infraestructura urbana y financiera se integra a una política de largo plazo que busca ampliar la actividad económica y aumentar la presencia internacional de Dubái.

4. Beneficios fiscales para personas y empresas

El cuarto factor es el sistema tributario. Según el informe de M/HQ, los Emiratos Árabes Unidos no aplican un impuesto a las ganancias sobre las personas físicas, mientras que la tasa general del impuesto corporativo es del 9%.

Estas condiciones son presentadas como un incentivo para individuos de altos ingresos, empresarios e inversores que analizan dónde establecer su residencia o radicar sus compañías.

El atractivo fiscal se suma a los otros componentes de la estrategia económica: estabilidad, conectividad internacional, infraestructura y servicios financieros.

Desde M/HQ también señalaron que en América Latina y Europa persisten percepciones sobre los Emiratos Árabes Unidos y el mundo árabe que consideran desactualizadas. Según la firma, el país experimentó cambios significativos durante los últimos diez a veinte años, con una mayor apertura cultural, avances en educación y un mayor dominio del inglés, además de una convivencia más amplia con las comunidades expatriadas.

El centro financiero de Dubái proyecta una expansión hasta 2040

La estrategia de crecimiento no se limita a la llegada de residentes e inversores. El Dubai International Financial Center también prepara una ampliación de su infraestructura para reforzar su posición como centro financiero y tecnológico.

Durante una reunión con directivos del DIFC, se presentó un plan maestro de expansión que tendría como horizonte de finalización el año 2040.

El proyecto contempla la construcción de más de 160 hectáreas, lo que representaría una ampliación del 60% respecto de la superficie actual del distrito.

La distribución prevista destina el 44% de las obras a oficinas, el 35% a residencias y el espacio restante a hoteles, comercios, instalaciones de servicios y áreas recreativas.

La propuesta apunta a transformar el distrito en un espacio que combine actividades financieras, viviendas y servicios urbanos. Según expresaron sus representantes, el objetivo es que deje de ser únicamente un centro financiero y se convierta en una nueva ciudad dentro de Dubái.

El desarrollo inmobiliario forma parte de una estrategia que vincula la expansión física con la llegada de empresas, trabajadores especializados y nuevas inversiones.

Fintech, inteligencia artificial y tecnología inmobiliaria

La división de innovación del DIFC organiza su estrategia en torno a tres ecosistemas: tecnología financiera, inteligencia artificial y tecnología aplicada al sector inmobiliario.

El primero de ellos, centrado en las fintech, ya aceleró a más de 200 compañías, según detallaron los responsables del centro. Estas empresas desarrollan soluciones tecnológicas vinculadas con los servicios financieros y forman parte de la apuesta por ampliar la actividad digital del distrito.

El segundo ecosistema está orientado a la inteligencia artificial (IA). La meta es atraer a más de 500 empresas y promover la capacitación de trabajadores tanto del sector público como del privado.

Según la hipótesis de trabajo del DIFC, una formación adecuada de la fuerza laboral en el uso de estas herramientas podría elevar la productividad entre un 25% y un 40%. La estimación está vinculada con el potencial de incorporar la IA a los procesos laborales, administrativos y empresariales.

El tercer eje busca conectar startups proptech, es decir, compañías que aplican innovación tecnológica al mercado inmobiliario y a los grandes proyectos de construcción y desarrollo urbano.

La combinación de estos tres sectores apunta a ampliar el alcance del centro financiero más allá de las actividades bancarias tradicionales, con una mayor integración entre inversión, innovación y desarrollo inmobiliario.

La inteligencia artificial como herramienta para elevar la productividad

La inteligencia artificial también ocupa un lugar en la estrategia de modernización del Gobierno de Dubái.

El representante del Departamento de Economía y Turismo afirmó que todos los departamentos gubernamentales cuentan con un director de IA. Según explicó, la incorporación de estas herramientas podría permitir que los Emiratos Árabes Unidos aceleren etapas de desarrollo que a países de mayor tamaño les llevaría más tiempo alcanzar.

Sin embargo, el funcionario también planteó un límite para esa transformación: la tecnología debe ampliar las capacidades humanas y no reemplazar a las personas.

“Necesitamos ser más eficientes con la misma cantidad de personas”, señaló al describir el enfoque oficial.

La posición plantea que el aumento de la productividad no dependería únicamente de incorporar sistemas tecnológicos, sino también de preparar a los trabajadores para utilizarlos de manera efectiva. En esa línea, la capacitación aparece como una parte central de los planes del DIFC para atraer empresas y consolidar su perfil innovador.

Una estrategia que combina capital, infraestructura y tecnología

La expansión de Dubái se apoya en una combinación de incentivos económicos, servicios financieros, inversiones inmobiliarias y desarrollo tecnológico. La llegada de personas con grandes patrimonios es uno de los indicadores de esa estrategia, junto con el crecimiento de la población y la búsqueda de una mayor participación en los negocios internacionales.

Los Emiratos Árabes Unidos encabezaron en 2025 la llegada neta de individuos de alto patrimonio, según el estudio citado, mientras Dubái proyecta pasar de 4,8 millones a siete millones de residentes.

Al mismo tiempo, el plan de expansión del DIFC hasta 2040 apunta a incrementar su superficie, sumar oficinas y viviendas y fortalecer los ecosistemas de fintech, inteligencia artificial y tecnología inmobiliaria.

El desafío consiste en articular ese crecimiento con la infraestructura necesaria para sostenerlo y con una estrategia de productividad que incorpore nuevas herramientas sin plantear la sustitución de las personas como objetivo.

La combinación de estabilidad, privacidad corporativa, conectividad y ventajas fiscales ayuda a explicar el atractivo del emirato para los grandes patrimonios. A esa oferta se suma una apuesta de largo plazo por ampliar la actividad financiera y tecnológica y consolidar a Dubái como uno de los principales centros internacionales para vivir, invertir y desarrollar negocios.