1 noviembre, 2026

ADN Bonaerense

Noticias

Mega data center en Chubut: una inversión de US$ 3.300 millones que abre interrogantes sobre el agua y el impacto ambiental

La empresa de capitales polacos Green Capital anunció el proyecto Atlas GigaHub en Trelew, con una capacidad informática proyectada de hasta 3.000 MW. Mientras la iniciativa se presenta como una apuesta por la infraestructura digital y la inteligencia artificial, todavía faltan precisiones oficiales sobre el consumo de agua y electricidad, las fuentes de energía y las consecuencias ambientales. La preocupación crece entre vecinos de una provincia que atraviesa una emergencia hídrica.

Argentina busca posicionarse como un destino para grandes inversiones vinculadas con la infraestructura digital y el desarrollo de la inteligencia artificial. En ese escenario, el proyecto de un mega data center en Trelew, provincia de Chubut, vuelve a poner en discusión las condiciones ambientales, energéticas e hídricas necesarias para sostener este tipo de emprendimientos.

La iniciativa fue anunciada por Green Capital, una empresa de capitales polacos que proyecta invertir US$ 3.300 millones en la construcción de un centro de datos de gran escala. Sin embargo, pese a la magnitud de la inversión prevista, todavía no se conocen públicamente detalles fundamentales sobre el impacto ambiental del emprendimiento, el volumen de agua que necesitaría ni la totalidad de los recursos energéticos que utilizaría.

El presidente Javier Milei busca posicionar a la Argentina entre los principales destinos para las inversiones en centros de datos destinados a la inteligencia artificial. Durante la apertura del Argentina Week en París, Francia, sostuvo que el país cuenta con recursos energéticos, metales y minerales necesarios para el funcionamiento de estas instalaciones.

En ese contexto, Green Capital anunció el proyecto Atlas GigaHub, que podría convertirse en uno de los primeros centros de datos de hiperescala del país. Se trata de instalaciones con una capacidad de procesamiento muy superior a la de los centros de datos tradicionales.

La iniciativa se suma a otros anuncios de inversiones tecnológicas de gran magnitud que todavía enfrentan interrogantes sobre sus avances concretos. Entre ellos se encuentra el proyecto asociado a OpenAI, anunciado anteriormente, del que, según el material de referencia, aún no se habían comunicado novedades sobre su construcción.

Cómo sería el proyecto Atlas GigaHub

El emprendimiento de Green Capital contempla una inversión de US$ 3.300 millones y una capacidad informática proyectada de hasta 3.000 MW. La potencia IT es una medida utilizada para describir la energía destinada al funcionamiento de los equipos informáticos, incluidos los procesadores, los sistemas de almacenamiento y las redes.

La magnitud anunciada equivale aproximadamente a la demanda eléctrica de todos los hogares de la Ciudad de Buenos Aires, según la comparación incluida en la información original.

Para desarrollar el proyecto, la compañía prevé asociarse con otras firmas internacionales: Wärtsilä, de Finlandia; Schneider Electric, de Francia; Envision Energy, de China; y Ore Energy, de Países Bajos.

Por el momento, la ubicación definitiva del centro de datos no está confirmada. Entre las alternativas mencionadas figuran la subzona franca de Trelew y una estancia situada a unos 20 kilómetros del centro de la ciudad. Estas posibilidades trascendieron a partir de fuentes del Ejecutivo municipal.

Uno de los principales interrogantes está relacionado con el abastecimiento energético. Marta Złotkowska, responsable de Proyectos Internacionales de Green Capital, señaló que, al inicio de las operaciones, el 80% de la energía requerida por la instalación provendría de fuentes renovables. Sin embargo, no precisó cómo se cubriría el 20% restante.

La cuestión resulta relevante porque, incluso en instalaciones abastecidas con energías renovables, pueden existir sistemas auxiliares para garantizar la continuidad del suministro. Una investigación del Pulitzer Center advierte que los centros de datos pueden utilizar generadores a gas o diésel como respaldo frente a cortes o interrupciones del servicio eléctrico.

En Argentina, además, la Secretaría de Energía nacional estableció requisitos especiales para las grandes demandas eléctricas. Según una resolución publicada en el Boletín Oficial, los emprendimientos que generen nueva demanda de electricidad deberán producir por cuenta propia el 115% de sus necesidades energéticas, con el objetivo de disponer de una reserva frente a contingencias y variaciones en la disponibilidad.

La empresa también lleva adelante gestiones vinculadas con la generación de energía renovable en la zona. Desde hace más de un año alquila 130.000 hectáreas de campos en los alrededores de Trelew para instalar infraestructura destinada a la producción de energía eólica y solar.

Claudio Conrad, uno de los propietarios de esos campos, explicó que se firmó un precontrato con Green Capital y que el acuerdo de alquiler definitivo tendría una duración de 70 años. Según indicó, los propietarios de los establecimientos recibirían un canon por la producción de energía realizada en sus tierras.

De todos modos, el desarrollo energético asociado al proyecto todavía debe analizarse en relación con la demanda total prevista, las fuentes que se utilizarán y las condiciones necesarias para garantizar el funcionamiento de la infraestructura.

La trayectoria de Green Capital también forma parte de los interrogantes planteados alrededor del emprendimiento. La empresa, cuya actividad principal está vinculada con la generación de energía limpia, había anunciado en 2024 la instalación de una planta de producción de hidrógeno verde en Chubut, una iniciativa que finalmente no se concretó. Además, según la información disponible en el material de referencia, la firma no cuenta con antecedentes en la construcción de centros de datos.

Falta de información oficial sobre el alcance y los permisos

A fines de julio de 2026, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, de Despierta Chubut, anunció junto al CEO de Green Capital, Michał Polanowski, la firma de un memorándum de entendimiento para avanzar con la instalación del mega data center.

La compañía aseguró que ya había iniciado el procedimiento de evaluación de impacto ambiental. No obstante, al momento de la publicación de la información original, todavía no se habían difundido detalles oficiales suficientes para conocer el alcance integral del proyecto y la huella ambiental que podría generar.

Para obtener información sobre el contenido del memorándum y el estado de los trámites ambientales, se realizaron consultas ante el área de Prensa de la Gobernación de Chubut y pedidos de acceso a la información dirigidos al Ejecutivo provincial y a la Secretaría de Ambiente. Según el material de referencia, esas solicitudes no habían recibido respuesta al cierre de la publicación.

Las dudas también llegaron a la Legislatura provincial. El 6 de agosto, la legisladora Norma Arbilla, de Arriba Chubut, planteó la falta de información sobre las dimensiones del proyecto, sus requerimientos energéticos y el sistema de refrigeración previsto.

“No sabemos cuál es el estado de situación de la empresa que firmó el acuerdo con la provincia, ni el tamaño previsto del data center, ni la cantidad de energía que va a requerir, ni las condiciones de refrigeración que va a utilizar”, señaló Arbilla.

En el ámbito municipal también se registraron consultas. La Municipalidad de Trelew informó, en respuesta a un pedido de información presentado por vecinos, que no se había iniciado ningún expediente relacionado con el emprendimiento en esa comuna.

La legislación provincial establece que debe realizarse una audiencia pública antes de autorizar un proyecto de estas características. En esa instancia debe exponerse el resultado del estudio de impacto ambiental. Sin embargo, la audiencia no tiene carácter vinculante: las opiniones y observaciones que se expresen no determinan por sí mismas la aprobación o el rechazo de la iniciativa.

En consecuencia, la evaluación ambiental y el acceso a información pública aparecen como instancias centrales para conocer las características del emprendimiento y sus posibles consecuencias para la población y el entorno.

El consumo de agua, una preocupación central en una provincia con emergencia hídrica

La posibilidad de instalar un centro de datos de estas dimensiones generó inquietud entre vecinos de Trelew, que se autoconvocaron para reclamar explicaciones a las autoridades. El grupo “Trelew Libre de Data” cuestiona la falta de información sobre el consumo de agua y energía, además de otros posibles impactos ambientales.

Analía Bignone, integrante del colectivo, sostuvo que el proceso se está desarrollando sin suficiente participación de la comunidad y expresó preocupación por las consecuencias que podría tener la instalación.

“En Chubut hay crisis hídrica y en el verano nos quedamos sin agua. También nos preocupan otros factores, como la energía que se va a utilizar, la contaminación auditiva y el calor que generan, porque aquí en verano hay altas temperaturas”, afirmó.

El agua constituye un tema especialmente sensible en Chubut. En 2021, el Gobierno provincial debió derogar una ley que habilitaba la megaminería en la meseta central después de una serie de protestas que incluyeron destrozos en la sede de la Gobernación.

Actualmente, según la información proporcionada, la provincia atraviesa una emergencia hídrica vinculada con una caída histórica del caudal de sus principales ríos. En ese contexto, el consumo que podría requerir una infraestructura tecnológica de gran escala se convirtió en uno de los principales puntos de discusión.

Green Capital aseguró que el proyecto incorporaría tecnología de refrigeración Direct-to-Chip, un sistema que transfiere el calor de los componentes informáticos mediante circuitos de refrigeración. Según la empresa, esta tecnología puede reducir la demanda de agua en más de un 90%.

Sin embargo, la compañía no informó cuál sería el consumo efectivo de agua del emprendimiento ni detalló la referencia utilizada para calcular esa reducción. Por lo tanto, la cifra comunicada no permite conocer por sí sola cuánta agua necesitaría el centro de datos durante su funcionamiento.

El impacto ambiental tampoco se limita al consumo hídrico o a las emisiones de carbono. Micaela Sánchez Malcolm, especialista en tecnología y exsecretaria de Innovación Pública durante la gestión de Alberto Fernández, advirtió que también deben considerarse la contaminación sonora, los movimientos de suelo y los residuos generados por la actividad.

La preocupación por los centros de datos creció en otros países a medida que aumentó la demanda de infraestructura para inteligencia artificial. En Estados Unidos, una encuesta de Gallup citada en el material de referencia indicó que el 71% de la población se oponía a la construcción de centros de datos en sus comunidades. También se mencionaron casos en los que autoridades locales y estatales modificaron sus posiciones iniciales o establecieron limitaciones a nuevos emprendimientos.

En Finlandia, la Justicia suspendió la construcción de centros de datos de Google, según la información citada. En Chile, un tribunal obligó a la empresa a replantear un proyecto debido al uso intensivo de agua para refrigeración, que había sido estimado en 7,6 millones de litros diarios. En Uruguay, en tanto, la compañía también debió reconsiderar un proyecto similar con el objetivo de reducir el consumo hídrico.

Estos antecedentes muestran que la discusión sobre la infraestructura digital incluye cada vez más preguntas sobre la disponibilidad de recursos naturales, la planificación territorial y los mecanismos de control ambiental.

Otros proyectos de centros de datos anunciados para Argentina

La iniciativa de Trelew no es la única inversión de gran escala anunciada para el desarrollo de infraestructura destinada a la inteligencia artificial en Argentina.

En octubre de 2025, el Gobierno nacional anunció junto a representantes de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, una inversión de US$ 25.000 millones para un centro de datos. Sin embargo, según el material de referencia, hasta el momento no se habían comunicado avances concretos sobre su construcción.

A comienzos de septiembre, el presidente Javier Milei también se reunió con representantes de DayOne Data, una plataforma internacional especializada en infraestructura para centros de datos de inteligencia artificial.

La semana anterior a la publicación de la información original, el canciller Pablo Quirno viajó a Malasia para visitar un centro de datos de esa empresa y señaló que la firma había puesto su atención en Argentina como posible destino para futuras inversiones.

El país ya cuenta con una infraestructura de centros de datos de menor escala. De acuerdo con Data Centers Map, existen 47 instalaciones en Argentina, de las cuales 31 están ubicadas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

No obstante, la capacidad de esos establecimientos es considerablemente inferior a la prevista para proyectos de hiperescala como el anunciado en Trelew o el vinculado con OpenAI. Un relevamiento de la Cámara Argentina de Internet (Cabase) indica que solamente 13 centros de datos del país superan una potencia de 1 MW.

La expansión de esta infraestructura abre oportunidades para captar inversiones y desarrollar servicios vinculados con la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, plantea la necesidad de determinar qué recursos demandarán los nuevos emprendimientos, qué consecuencias podrían generar sobre las comunidades y cuáles serán los mecanismos de evaluación y control.

En el caso de Trelew, la inversión anunciada y la capacidad proyectada contrastan con la falta de precisiones públicas sobre cuestiones centrales. El consumo real de agua, la totalidad de la demanda eléctrica, las fuentes de abastecimiento y los efectos ambientales siguen siendo aspectos que deberán aclararse para evaluar integralmente el proyecto.

En una provincia que atraviesa una emergencia hídrica, el acceso a información verificable y la participación de la comunidad resultan fundamentales para discutir las condiciones bajo las cuales podría avanzar una infraestructura de estas dimensiones.