La titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado objetó el nombramiento de la fiscal Susana Pernas, vinculada al juicio por el caso Chocobar. Además, la Comisión de Acuerdos no pudo elegir a su nueva presidenta tras la muerte de Juan Carlos Pagotto. Nadia Márquez es la candidata impulsada para ocupar ese lugar.
La Comisión de Acuerdos del Senado quedó atravesada por dos movimientos que exponen las diferencias internas dentro del oficialismo: por un lado, Patricia Bullrich cuestionó el pliego de la fiscal Susana Pernas, a quien se opone por su intervención en el proceso judicial contra el expolicía Luis Chocobar; por otro, la comisión no pudo formalizar la designación de Nadia Márquez como nueva presidenta, debido a la falta de cuórum.
La vacante se produjo tras el fallecimiento del senador riojano Juan Carlos Pagotto, quien había estado al frente de una comisión considerada estratégica para el tratamiento de los nombramientos judiciales impulsados por el Poder Ejecutivo.
Márquez, senadora por Neuquén y cercana a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, concurrió a la reunión con la expectativa de asumir la conducción. Sin embargo, al no reunirse el cuórum necesario, la designación quedó pendiente para una próxima convocatoria. Según fuentes cercanas a la senadora citadas por el medio que publicó la información, el oficialismo buscará concretar su elección en la próxima reunión.
La disputa por la presidencia de Acuerdos
La reunión dejó expuesta una discusión sobre quién tendrá el control de una comisión con una función central dentro del Senado.
Ante la ausencia del presidente que debía ser reemplazado, Bullrich cedió temporalmente la conducción a Carlos Arce, senador del bloque de Misiones. Tampoco participaron de la reunión el vicepresidente de la comisión, el radical Maximiliano Abad, ni la secretaria Sandra Mendoza, de Convicción Federal.
Márquez participó finalmente como una integrante más de la comisión y no pudo asumir la presidencia.
Según el artículo que informó sobre la reunión, Bullrich pretendía conservar para sí la conducción de Acuerdos o impulsar para ese lugar al senador Luis Juez. El sector de Karina Milei, en cambio, impulsa a Márquez.
La designación todavía requiere una nueva reunión y que el tema figure formalmente en la convocatoria. La definición de esa agenda depende de los mecanismos de funcionamiento de la comisión y de las autoridades del Senado.
El pliego de Susana Pernas y el caso Chocobar
El otro punto que generó tensión fue el tratamiento de la continuidad de la fiscal Susana Pernas en los Tribunales Orales de Menores de la Capital Federal.
Pernas alcanzó la edad de 75 años y necesita el acuerdo del Senado para continuar durante otros cinco años. Su pliego fue enviado por el Poder Ejecutivo, pero Bullrich anticipó que votará en contra.
El motivo expuesto públicamente por la senadora está relacionado con la actuación de Pernas en la causa que involucró al policía Luis Chocobar.
El caso se remonta a 2018, cuando Chocobar persiguió a Juan Pablo Kukoc, quien escapaba después de haber participado en un robo. Durante la persecución, el agente disparó y provocó la muerte del joven.
Pernas había solicitado una condena de tres años de prisión para Chocobar y seis años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. La postura de la fiscal fue cuestionada nuevamente por Bullrich durante la reunión de la comisión.
La senadora vinculó su rechazo al pliego con esa intervención judicial y volvió a defender públicamente la actuación del policía. También cuestionó cuál debe ser el rol de los fiscales cuando se encuentran involucrados agentes de seguridad.
Pernas respondió que, a su criterio, el disparo implicó un exceso en las funciones policiales. Según explicó, la actuación cuestionada se produjo porque el agente disparó contra una persona que se encontraba huyendo y, desde su perspectiva, debía detenerla en lugar de efectuar el disparo.
De esta manera, el tratamiento del pliego quedó atravesado por una discusión que excede el nombre de la fiscal y vuelve sobre uno de los debates que marcaron la gestión de Bullrich al frente del área de Seguridad: los límites de la actuación policial y el uso de la fuerza durante procedimientos.
Por qué Acuerdos es una comisión estratégica
La importancia de la Comisión de Acuerdos no se limita a su funcionamiento interno.
El cuerpo interviene en el proceso de evaluación de distintos nombramientos que requieren acuerdo del Senado, entre ellos los correspondientes a integrantes del Poder Judicial. Por ese motivo, la persona que ocupa su presidencia puede tener un papel relevante en el ritmo con el que avanzan los pliegos enviados por el Ejecutivo.
Pagotto había ejercido esa función desde 2023. Durante su gestión encabezó las audiencias correspondientes a 160 jueces que fueron nombrados con acuerdo del Senado, según la información difundida sobre su actividad parlamentaria.
La conducción de la comisión también tiene antecedentes de haber sido utilizada como herramienta política. Durante el gobierno de Alberto Fernández, la entonces senadora Anabel Fernández Sagasti quedó señalada por no convocar a una audiencia para tratar la postulación de Daniel Rafecas como procurador general.
Ese antecedente explica por qué la definición de la presidencia de Acuerdos adquiere particular relevancia en el actual escenario legislativo.
El antecedente de Pagotto
Pagotto había llegado al Senado en 2023 y fue uno de los integrantes originales del bloque libertario, cuando La Libertad Avanza contaba con siete senadores.
Su perfil jurídico también le permitió ocupar funciones vinculadas con el tratamiento de decretos y con el trabajo parlamentario relacionado con asuntos institucionales.
La relación política con el oficialismo nacional era además estrecha. Según la reconstrucción publicada sobre su trayectoria, mantenía vínculos con Lule Menem, dirigente riojano y colaborador cercano de Karina Milei.
Tras su muerte, la conducción de Acuerdos quedó vacante y comenzó la discusión sobre quién debía ocupar el puesto.
El nombre elegido por el sector cercano a Karina Milei fue el de Nadia Márquez, quien participó de la reunión en la que debía formalizarse su designación, aunque finalmente no pudo asumir.
Una disputa que combina pliegos e internas
Los dos episodios ocurridos en la misma reunión muestran que la Comisión de Acuerdos se convirtió en un espacio donde confluyen decisiones institucionales y diferencias políticas dentro del oficialismo.
Por un lado, está el tratamiento de un pliego presidencial que requiere acuerdo del Senado y que Bullrich anticipó que rechazará por la actuación de la fiscal Pernas en el caso Chocobar.
Por otro, permanece abierta la discusión sobre quién conducirá la comisión después del fallecimiento de Pagotto. El sector de Karina Milei impulsa a Márquez, mientras que la información publicada sobre la reunión señala que Bullrich había considerado otras alternativas.
La designación de Márquez no fue rechazada formalmente: simplemente no pudo concretarse en esa reunión por falta de cuórum. La definición quedó postergada para un próximo encuentro.
Así, el próximo capítulo de la disputa tendrá dos escenarios simultáneos: el tratamiento del pliego de Pernas y la definición de la autoridad que quedará al frente de una comisión que tiene incidencia directa sobre el proceso de designación de jueces y otros funcionarios que requieren acuerdo de la Cámara alta.

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