12 agosto, 2026

ADN Bonaerense

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El gasto que se disparó en CABA y cada vez se lleva una mayor parte del sueldo

Las expensas aumentaron 5,52% en julio y quedaron al borde de los $300.000 mensuales. Si se suman el alquiler y los servicios públicos, mantener una vivienda en la Ciudad puede superar los $1,3 millones por mes, reduciendo cada vez más el ingreso disponible de los hogares porteños.

Las expensas volvieron a aumentar durante julio y alcanzaron un valor que empieza a representar una presión cada vez mayor sobre el presupuesto de los hogares de la Ciudad de Buenos Aires. Con un promedio cercano a los $300.000 mensuales, este gasto fijo se suma al alquiler y a los servicios públicos, conformando una de las cargas económicas más importantes para quienes viven en la Capital Federal.

El dato surge de un relevamiento de Octopus Proptech, que ubicó el promedio de las expensas en $295.333 durante julio, luego de registrar un incremento mensual del 5,52%.

El aumento quedó por encima de las estimaciones de inflación para ese período, que se ubicaban entre 1,9% y 2,1%.

«Las expensas realmente toman cada vez más peso en el bolsillo de quienes tienen que abonarla y van subiendo por encima del nivel general de la inflación», explicó la periodista especializada en Economía Belén Escobar.

Expensas cerca de $300.000 y alquileres en aumento

El impacto se vuelve todavía mayor cuando al valor de las expensas se incorpora el costo del alquiler.

Durante julio, el precio de un monoambiente rondó los $761.000, mientras que un departamento de dos ambientes llegó a aproximadamente $873.000. En el caso de las unidades de tres ambientes, el valor superó los $1,1 millones.

De esta manera, los alquileres en CABA continúan representando una parte significativa de los ingresos de los hogares. La combinación entre el alquiler y las expensas hace que incluso acceder a una unidad pequeña implique afrontar un gasto mensual superior al millón de pesos.

«Tenés entonces aproximadamente un millón de pesos para empezar a hablar del departamento más chiquito con las expensas incluidas», señaló Escobar.

En números concretos, un monoambiente más las expensas representa alrededor de $1.056.000 por mes, sin incluir todavía otros gastos indispensables como electricidad, gas, agua, transporte y demás consumos cotidianos.

Servicios públicos: otro gasto que presiona al presupuesto

A los costos de vivienda también hay que sumar los servicios públicos, que agregan otra carga importante sobre los ingresos.

El último relevamiento mencionado de la Universidad de Buenos Aires ubicó este conjunto de gastos en torno a los $300.000 mensuales, considerando agua, gas, electricidad y transporte.

De esta manera, los gastos asociados a la vivienda y los servicios continúan ganando peso dentro del presupuesto familiar, especialmente en un contexto en el que estos rubros vienen registrando aumentos superiores a los salarios.

Así, para una persona que alquila un monoambiente, alquiler, expensas y servicios pueden superar los $1,3 millones mensuales.

Además, se trata de gastos que presentan pocas posibilidades de reducción inmediata. «No podés prescindir, no podés postergar y que realmente cuando terminás de abonar todo eso decís: bueno, esto es lo que me queda para vivir y para gastar en otros sectores», advirtió Escobar.

Cuánto representan estos gastos sobre un salario

La magnitud del problema puede observarse al comparar los costos con los ingresos de los trabajadores.

Según el RIPTE citado en el relevamiento, la remuneración promedio de los trabajadores registrados alcanzó los $1,8 millones en mayo.

Con una actualización posterior, Escobar estimó que ese ingreso podría ubicarse alrededor de los $1,9 millones o $2 millones, por lo que solamente los gastos vinculados con vivienda y servicios pueden consumir una porción muy significativa del salario.

El impacto es particularmente importante entre los inquilinos. Más del 35% de los porteños vive en una vivienda alquilada, por lo que la combinación de alquiler, expensas y tarifas condiciona directamente el ingreso disponible de una parte importante de los hogares.

Una vez cubiertos esos compromisos, queda un margen menor para afrontar otros gastos esenciales como alimentos, salud, educación, deudas, ocio y ahorro.

Por qué las expensas aumentaron más que la inflación

Una parte del incremento registrado en julio estuvo relacionada con gastos extraordinarios propios de esta época del año, entre ellos el pago del aguinaldo correspondiente a los trabajadores de edificios.

Sin embargo, Escobar señaló que el aumento de las expensas no responde exclusivamente a este factor puntual y que el rubro viene adquiriendo un peso creciente dentro de los presupuestos familiares.

El escenario se suma a una tendencia más amplia de incremento de los costos asociados al acceso y mantenimiento de una vivienda en la Ciudad.

Con expensas que ya rozan los $300.000, alquileres que para las unidades más pequeñas superan los $700.000 y servicios públicos que se mantienen en niveles elevados, los gastos fijos absorben cada vez una mayor proporción de los ingresos.

El resultado es un menor margen disponible para el resto de los consumos y una presión creciente sobre el presupuesto mensual de los hogares porteños.