El ajuste también alcanzó al Poder Legislativo. Entre 2023 y 2026, Diputados y el Senado pasaron de tener 10.275 agentes a 7.657. La reducción fue diferente en cada Cámara: mientras Diputados recortó principalmente contratos y personal transitorio, el Senado redujo su planta en todas las categorías. Al mismo tiempo, disminuyó el nivel de detalle disponible para conocer a qué legislador o bloque político está asignado cada trabajador.
El Congreso también redujo su planta de personal
Durante los dos años y medio de gestión de Javier Milei, la política de reducción del gasto público también alcanzó al Congreso de la Nación. Un relevamiento de la información oficial publicada por las dos Cámaras, comparada con la composición de la planta registrada en 2023, muestra una reducción significativa en la cantidad de trabajadores.
En conjunto, la Cámara de Diputados y el Senado pasaron de contar con 10.275 agentes en 2023 a 7.657 en 2026. Esto representa una disminución neta de 2.618 trabajadores, equivalente al 25% de la dotación que tenía el Congreso durante el último año de la gestión de Alberto Fernández.
El recorte, sin embargo, no fue igual en ambas Cámaras ni afectó de la misma manera a las distintas modalidades de contratación.
En Diputados, donde hay 257 legisladores, la cantidad de agentes pasó de 5.281 en diciembre de 2023 a 3.824 en julio de 2026. La reducción fue de 1.457 trabajadores, equivalente al 28% de la planta.
En el Senado, que cuenta con 72 representantes de las provincias, la dotación descendió de 4.994 a 3.833 agentes. En este caso, el recorte fue de 1.161 trabajadores, un 23% menos.
De esta manera, ambas Cámaras terminaron convergiendo en 2026 en una cantidad de personal similar, pese a que el Senado tiene menos de un tercio de los legisladores que Diputados.
Diputados: el mayor recorte se concentró en contratados y transitorios
En la Cámara baja, el ajuste tuvo un impacto especialmente fuerte sobre el personal contratado y la planta transitoria.
La cantidad de trabajadores contratados cayó un 80%, al pasar de 817 a 167 agentes. Se trata de contratos de locación de servicios por un año, que pueden ser renovados o no y que funcionan por fuera de los recursos y las categorías presupuestarias que la Cámara asigna a cada despacho o bloque político.
También se redujo la planta transitoria, integrada principalmente por asesores y asistentes designados por los legisladores durante sus mandatos. Este segmento disminuyó un 39%, de 2.225 a 1.348 empleados.
En contraste, la planta permanente fue el único sector que registró un crecimiento. Pasó de 2.239 a 2.309 agentes, es decir, incorporó 70 trabajadores y aumentó un 3%.
Esta diferencia responde a la naturaleza de cada modalidad. Mientras los trabajadores transitorios están vinculados al período de gestión del legislador que los designa, los empleados de planta permanente conservan su puesto cuando termina el mandato del funcionario con el que llegaron. En esos casos, pueden ser reasignados a otras áreas de la Cámara.
La estabilidad de la planta permanente también convierte al otorgamiento de categorías en una herramienta habitual dentro de las negociaciones políticas entre las autoridades de la Cámara y los distintos bloques.
El argumento del ahorro y el peso de los salarios
A fines de 2024, la presidencia de Diputados, encabezada por Martín Menem, informó que durante el primer año de gestión de La Libertad Avanza la Cámara había ahorrado $7.000 millones.
Según explicó entonces Menem, el ahorro se produjo a partir de una reducción de unas 900 personas en la planta, la eliminación de más de 70 cargos jerárquicos y la venta de 44 vehículos. El titular de la Cámara también aseguró que esos recursos serían devueltos al Ministerio de Economía.
Desde la Cámara baja señalaron que durante 2025 se prorrogó el Presupuesto y que las partidas tuvieron un ajuste real superior al 12%, debido a que los fondos enviados fueron inferiores a la compensación por inflación. Según indicaron, una situación similar se repitió durante 2026.
El gasto salarial tiene un peso central en el presupuesto de Diputados: alrededor del 90% de las erogaciones corresponde a los sueldos del personal y de los legisladores.
Actualmente, los diputados perciben una dieta cercana a los $6,1 millones mensuales antes de los descuentos.
En cuanto a los trabajadores, el sueldo básico bruto de julio iba desde los $813.000 correspondientes a la categoría A-14, la más baja, hasta los $2.730.000 de la categoría A-1, la más alta. Estos montos no incluyen adicionales por antigüedad, título o función.
Casi cuatro de cada diez empleados de Diputados están vinculados a bloques políticos
La actividad política concentra una parte importante del personal de la Cámara baja.
De los 3.657 agentes registrados en julio, unos 1.434, equivalentes al 39%, estaban afectados a bloques políticos. Se trata del principal destino de la planta.
Desde la presidencia de Diputados explicaron que cada legislador puede designar hasta cuatro empleados en planta transitoria y que, además, puede contar con personal permanente. El resto de los trabajadores se distribuye entre los bloques políticos.
Cuando un bloque pierde integrantes, algunos empleados pueden ser reubicados como personal denominado «extra cupo».
El resto de la dotación se distribuye en distintas áreas necesarias para el funcionamiento de la Cámara. La Dirección de Comisiones cuenta con 266 empleados; Servicios Generales, con 229; y Seguridad y Control, con 218.
También se encuentran la Dirección de Obras y Mantenimiento, con 161 trabajadores; Recursos Humanos, con 132; Automotores, con 126; e Informática y Sistemas, con 119.
A ellas se suman áreas como la Dirección General Administrativo Contable, con 71 agentes; Prensa y Comunicación, con 69; el Jardín Materno Infantil, con 52; y Cultura, Museo y Extensión Federal, con 53.
Además, 90 trabajadores figuraban con licencia por largo tratamiento y otros 165 aparecían asignados a destinos no especificados.
Menos información disponible sobre el destino de los empleados
El recorte de personal no es el único cambio señalado en relación con Diputados. También se modificó el nivel de información pública disponible.
En años anteriores, el sitio oficial de la Cámara permitía descargar bases de datos abiertas donde figuraba el destino de cada empleado. Esa información permitía saber a qué legislador o bloque político estaba asignado cada trabajador.
Actualmente, esa posibilidad ya no está disponible. El sitio publica el listado de personal, pero no permite identificar con el mismo nivel de detalle para qué diputado o bancada trabaja cada empleado.
Desde la presidencia de la Cámara explicaron que la decisión responde a la dinámica legislativa y a la permanente reconfiguración de los bloques.
Según argumentaron, la medida busca preservar la trayectoria profesional de los trabajadores de planta frente a los cambios en la composición política de la Cámara. Sin embargo, no explicaron por qué dejó de informarse específicamente el destino de los empleados de planta transitoria.
Qué pasó en el Senado
En el Senado también se produjo una reducción significativa de la planta, aunque el comportamiento fue diferente al observado en Diputados.
Entre junio de 2023 y julio de 2026, la Cámara alta redujo su dotación en 1.161 trabajadores, un 23%, hasta llegar a los actuales 3.833 agentes.
A diferencia de Diputados, donde el mayor ajuste se produjo entre contratados y personal transitorio mientras la planta permanente incluso creció levemente, en el Senado la reducción alcanzó a todas las categorías.
La planta permanente cayó un 27%, de 2.769 a 2.009 empleados.
El personal transitorio disminuyó un 15%, de 1.689 a 1.434 trabajadores.
Los contratados, por su parte, pasaron de 536 a 390, una reducción del 27%.
Desde la presidencia del Senado, a cargo de Victoria Villarruel, señalaron que el ahorro de la gestión actual alcanza los $27.000 millones, producto de una reducción de unas 1.100 personas en la planta permanente.
Según explicaron, la disminución se produjo por retiros anticipados, renuncias y jubilaciones. Sin embargo, el análisis de los datos históricos y actuales publicados por la Cámara alta muestra una reducción de la planta permanente de 760 personas.
Los salarios y los módulos de los senadores
Los senadores tienen una dieta considerablemente superior a la de los diputados.
A partir de agosto, perciben alrededor de $12.260.000 brutos, debido a que sus aumentos están vinculados a los incrementos acordados para los empleados legislativos.
El gremio legislativo estableció aumentos en tres tramos: 2,4% en junio, 2,2% en julio y 1,9% en agosto. En conjunto, el incremento acumulado alcanza el 6,64%, porcentaje que también impacta en las dietas de los legisladores por el mecanismo de enganche.
Cada senador dispone, además, de 7.338 módulos mensuales para distribuir entre las personas que decide incorporar a la planta transitoria. Cada módulo representa un monto de dinero y, hasta agosto, tenía un valor de $2.784, de acuerdo con la última paritaria vigente.
Los legisladores pueden utilizar esos módulos para designar personal dentro de las 14 categorías salariales existentes.
En agosto, la categoría A1, la más alta, alcanzaba los $2.509.123 brutos, mientras que la A14, la más baja, llegaba a $846.000, sin contar adicionales.
Los senadores también pueden tener en sus despachos empleados de planta permanente. Son trabajadores que permanecen en el Senado más allá del mandato del legislador al que fueron asignados originalmente y no consumen módulos del senador.
En algunos casos, se trata de personal con experiencia específica en el funcionamiento parlamentario. En otros, permanecen vinculados a los despachos sin tareas concretas, aunque las exigencias de presencialidad fueron modificadas y endurecidas durante la gestión libertaria.
Qué senadores tienen más empleados
A diferencia de Diputados, la información disponible en el Senado permite conocer la cantidad de empleados asignados a cada legislador.
Los que aparecen con mayor cantidad de personal son el formoseño José Mayans, jefe del bloque Justicialista, y la jujeña Carolina Moisés, titular de Convicción Federal, con 28 empleados cada uno.
Mayans, que transita su quinto mandato consecutivo en la Cámara alta, tiene tres trabajadores menos que a comienzos de año.
Después aparecen la tucumana Sandra Mendoza, de Convicción Federal, con 23 colaboradores; el porteño Mariano Recalde, con 22; la formoseña María Teresa González, con 20; y Mercedes Valenzuela, de Eco + Vamos Corrientes, también con 20 empleados.
En el otro extremo se encuentran los representantes de La Libertad Avanza Joaquín Benegas Lynch y Agustín Monteverde, con dos colaboradores cada uno.
También cuentan con tres empleados la entrerriana Romina Almeida, la salteña María Emilia Orozco, ambas de LLA; la radical santafesina Carolina Losada y Gerardo Zamora, del Frente Cívico por Santiago.
También se redujo el acceso a los datos del Senado
El acceso a la información sobre el personal también se volvió más limitado en la Cámara alta.
La base de datos abierta que permitía consultar el despacho al que estaba asignado cada empleado ya no está disponible para su descarga.
Actualmente, para conocer la información del personal es necesario ingresar al perfil individual de cada uno de los 72 senadores, sin una opción de descarga general.
Para reconstruir la comparación con 2023 fue necesario recurrir a la Wayback Machine, el archivo digital que conserva versiones anteriores de páginas web, debido a que el sitio oficial del Congreso no publica actualmente los datos históricos de la planta.
Para realizar el análisis de la información vigente del Senado, se procesaron los datos publicados en los perfiles individuales mediante técnicas de extracción automatizada de información.
Un ajuste con dos velocidades
Los números muestran que la reducción de personal en el Congreso fue significativa durante la gestión de Javier Milei, pero también que el proceso tuvo características diferentes según la Cámara.
En términos generales, Diputados redujo un 28% su dotación y el Senado un 23%, mientras que el conjunto del Poder Legislativo registró una caída del 25%.
Pero detrás de ese número hay dos estrategias diferentes.
En Diputados, el recorte se concentró principalmente en el personal contratado y transitorio, mientras la planta permanente aumentó levemente.
En el Senado, en cambio, la reducción alcanzó a las tres modalidades de contratación y tuvo un impacto particularmente importante sobre los empleados permanentes.
El otro aspecto que surge del relevamiento es la menor disponibilidad de información pública detallada sobre el destino de los trabajadores. Esto dificulta conocer con precisión cómo se distribuye el personal entre legisladores, bloques y dependencias, especialmente cuando se busca comparar la situación actual con años anteriores.
Así, el ajuste del Congreso puede medirse en cantidad de trabajadores y en ahorro presupuestario, pero también abre un debate sobre la transparencia y el acceso a los datos que permiten controlar cómo se utiliza la estructura de personal del Poder Legislativo.

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