Consultoras privadas coinciden en que la economía mostró avances durante la primera mitad del año, aunque advierten que persisten desafíos vinculados al crecimiento, el consumo, el mercado cambiario y la acumulación de reservas. El foco está puesto en la sostenibilidad del programa económico y en el escenario previo a las elecciones de 2027.
Un primer semestre con avances macroeconómicos, pero resultados desiguales
El balance que realizan distintas consultoras económicas sobre el primer semestre muestra un diagnóstico con matices. Por un lado, destacan la desaceleración de la inflación, la mejora de las reservas internacionales, la baja del riesgo país y el fortalecimiento de algunos indicadores financieros. Sin embargo, señalan que esos avances todavía no lograron traducirse plenamente en una recuperación de la actividad económica ni del consumo.
En términos generales, existe consenso en que el programa económico consolidó ciertos indicadores de estabilidad macroeconómica, aunque todavía enfrenta desafíos para que esa mejora tenga impacto en el empleo, el crédito y el poder adquisitivo.
El dólar vuelve a ocupar un lugar central
Uno de los principales puntos de atención para el segundo semestre será la evolución del mercado cambiario.
Las consultoras consideran que el escenario será más exigente que durante la primera mitad del año. Si bien no anticipan necesariamente un cambio de régimen cambiario, sí prevén una mayor presión sobre el tipo de cambio como consecuencia del aumento en la demanda de dólares y de una menor capacidad del Banco Central para seguir acumulando reservas al mismo ritmo.
En ese contexto, los analistas sostienen que el mercado busca un nuevo equilibrio para el valor del dólar, sin que ello implique, por ahora, expectativas generalizadas de una fuerte devaluación.
¿Por qué preocupa el horizonte de 2027?
Uno de los aspectos que más se repite en los informes es la necesidad de preservar herramientas de política económica para afrontar un año considerado especialmente sensible: 2027.
Los especialistas advierten que el Gobierno podría estar utilizando parte de su capacidad de intervención cambiaria para contener la volatilidad actual, lo que reduciría el margen de acción disponible en el futuro.
El objetivo oficial consiste en llegar a ese período con un perfil de deuda más despejado, mayores reservas internacionales y un mercado financiero estable que permita enfrentar eventuales tensiones sin recurrir a medidas extraordinarias.
La inflación sigue bajando, pero persisten desafíos
La inflación continúa mostrando una trayectoria descendente, aunque algunas consultoras recuerdan que durante los primeros meses del año los registros fueron superiores a las proyecciones iniciales del mercado.
Para el segundo semestre, varios informes estiman que la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor podría ubicarse por debajo del 2%, favorecida por distintos factores, entre ellos la caída internacional del precio del petróleo.
No obstante, la evolución de los combustibles aparece como una variable relevante. Si las empresas trasladan completamente la baja del precio internacional del crudo al mercado interno, ello podría contribuir a moderar aún más la inflación. En cambio, si mantienen los precios actuales para recomponer márgenes de rentabilidad, ese efecto desinflacionario sería más limitado.
Consumo, industria y construcción siguen sin consolidar la recuperación
Mientras algunos sectores vinculados a la energía, la minería y determinadas actividades exportadoras muestran crecimiento, las consultoras advierten que los sectores con mayor generación de empleo aún presentan un desempeño moderado.
El consumo privado continúa recuperándose lentamente, mientras que la industria manufacturera y la construcción todavía no logran consolidar una expansión sostenida.
A esto se suma un mercado crediticio que muestra señales mixtas. Si bien el financiamiento continúa disponible, algunos informes destacan una desaceleración en la demanda de préstamos y un incremento de la morosidad bancaria, factores que limitan el impulso sobre la actividad económica.
Reservas, superávit comercial y financiamiento externo
Otro de los pilares que sostienen el programa económico es la mejora del frente externo.
Las consultoras destacan que el superávit comercial continúa aportando divisas al mercado cambiario, acompañado por una mayor participación de sectores como la energía y la minería, que comienzan a complementar el tradicional aporte del complejo agroexportador.
Al mismo tiempo, la baja del riesgo país abre la posibilidad de que tanto el sector público como las empresas privadas accedan gradualmente al financiamiento internacional en condiciones más favorables.
Este escenario permitiría fortalecer las reservas internacionales y mejorar la capacidad del país para afrontar futuros vencimientos de deuda.
Mayor demanda de cobertura cambiaria
Durante las últimas semanas también se observó un aumento en la demanda de instrumentos financieros vinculados al dólar.
Las empresas y algunos inversores incrementaron la utilización de bonos ajustados por tipo de cambio y contratos de futuros como mecanismo de cobertura frente a una eventual mayor volatilidad cambiaria.
Sin embargo, varios analistas sostienen que, tras la reciente mejora en algunos indicadores financieros —como la baja del riesgo país y el fortalecimiento de las reservas—, esa demanda comenzó a moderarse.
El componente político también influye sobre las expectativas
Las consultoras coinciden en que la evolución económica continuará estrechamente vinculada al escenario político.
Los recientes cambios dentro del gabinete nacional son interpretados como un intento del Gobierno por fortalecer la coordinación política y mejorar el diálogo con distintos sectores, especialmente con los gobernadores y el Congreso.
Desde una perspectiva económica, los analistas consideran que mantener la estabilidad institucional será un factor determinante para consolidar la confianza de los mercados y sostener el proceso de desinflación.
Un segundo semestre con desafíos, pero también con oportunidades
El diagnóstico general de las consultoras muestra un escenario donde conviven señales positivas y desafíos pendientes.
Entre los principales aspectos favorables aparecen la desaceleración de la inflación, el fortalecimiento de las reservas, el descenso del riesgo país y una mayor capacidad para acceder al financiamiento externo.
En contrapartida, persisten interrogantes sobre la recuperación del consumo, la evolución del crédito, el desempeño de los sectores con mayor generación de empleo y la administración del mercado cambiario de cara a los próximos años.
En definitiva, los especialistas coinciden en que el desafío para el Gobierno será transformar los avances macroeconómicos en una mejora perceptible para la economía real, al tiempo que preserva la estabilidad financiera en un contexto donde el calendario político comenzará a ganar protagonismo rumbo a 2027.

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