27 septiembre, 2026

ADN Bonaerense

Noticias

Dólares: 2026 todavía ofrece margen, pero el financiamiento de 2027 genera nuevas dudas

Las proyecciones privadas anticipan que la cuenta corriente y la financiera mantendrán saldos positivos durante lo que resta del año. Sin embargo, el aumento de la demanda de dólares por parte de los ahorristas y la menor liquidación de deuda privada abren interrogantes sobre la disponibilidad de divisas durante 2027, cuando aumentarán las necesidades de financiamiento y la demanda de cobertura.

Las cuentas externas de la Argentina todavía muestran un escenario favorable para lo que resta de 2026, pero las perspectivas comienzan a presentar mayores interrogantes cuando el análisis se extiende hacia 2027.

A pesar del aumento de la compra de divisas por parte de los ahorristas registrado durante julio, las proyecciones indican que tanto la cuenta corriente como la cuenta financiera podrían mantener saldos positivos durante los próximos meses.

El punto de partida para esta perspectiva fue el resultado del balance cambiario de julio, que mostró un superávit de la cuenta corriente por cuarto mes consecutivo.

El saldo positivo fue de USD 413 millones, aunque quedó por debajo de los USD 1.374 millones registrados en julio de 2025.

El resultado estuvo sostenido principalmente por el comercio de bienes. Ese componente alcanzó un superávit de USD 4.077 millones, impulsado por exportaciones por USD 10.074 millones, el mayor nivel del año.

La entrada de dólares generada por las ventas externas permitió compensar otros componentes que tuvieron resultados negativos.

El comercio exterior, principal fuente de dólares

Uno de los puntos centrales de las proyecciones para el cierre de 2026 es que el comercio de bienes continuará funcionando como la principal fuente de divisas.

Según el análisis de Invecq, la expectativa se basa en tres factores: términos de intercambio que alcanzarían niveles récord, un buen desempeño de las cantidades exportadas y un nivel de importaciones que todavía no termina de despegar.

Con ese escenario, la cuenta corriente podría continuar mostrando resultados favorables pese a los déficits que presentan otros componentes.

En julio, por ejemplo, la cuenta de servicios registró un déficit de USD 900 millones, prácticamente el mismo resultado que un año atrás.

El ingreso primario también tuvo un saldo negativo, en este caso de USD 2.772 millones, explicado en gran medida por los pagos de intereses realizados por el Tesoro.

La combinación de un fuerte superávit comercial con los déficits de servicios e ingreso primario permitió que la cuenta corriente terminara el mes con un resultado positivo.

La expectativa de Invecq es que esta dinámica continúe durante los meses que quedan de 2026.

También se espera una cuenta financiera positiva

La segunda fuente de oferta de dólares que sostiene las proyecciones es la cuenta financiera.

En julio, este componente registró un superávit de USD 2.191 millones, en contraste con el déficit de USD 2.434 millones que había mostrado durante el mismo mes de 2025.

La mejora estuvo vinculada con tres fuentes principales de ingreso de divisas.

Por un lado, hubo USD 3.200 millones correspondientes a préstamos garantizados por organismos internacionales.

También se registraron operaciones del sector financiero por USD 1.230 millones.

A esto se sumó una oferta neta de USD 1.014 millones proveniente del Gobierno General, sin incluir al Tesoro, a través de la venta de fondos depositados localmente.

Para los próximos meses, la expectativa es que el comercio exterior continúe aportando divisas y que los organismos internacionales mantengan su participación como fuente de financiamiento.

De acuerdo con Invecq, ese respaldo, sumado a la participación del sector privado, permitiría que la oferta de dólares continúe por encima de la demanda, incluso si aumenta la compra de moneda extranjera por parte de las personas humanas.

La compra de dólares de los ahorristas encendió una alerta

Uno de los principales datos que dejó julio fue precisamente el incremento de la demanda de divisas por parte de las personas.

La compraventa de billetes y divisas sin fines específicos de personas humanas presentó un saldo negativo de USD 3.461 millones.

El dato representa un aumento importante respecto del promedio registrado durante el primer semestre de 2026, cuando ese concepto había alcanzado un promedio mensual negativo de USD 2.553 millones.

El resultado de julio fue, además, el mayor desde octubre de 2025, período que había estado marcado por una mayor tensión cambiaria y por elecciones legislativas.

Sin embargo, esa categoría no representa exclusivamente la compra de dólares para ahorro, ya que también incluye operaciones destinadas a pagos de importaciones y gastos relacionados con turismo.

Al descontar esos destinos, Invecq estimó que las personas humanas destinaron alrededor de USD 2.000 millones al ahorro durante julio.

Ese monto fue un 85% superior al promedio mensual del primer semestre, lo que refleja un aumento de la demanda de cobertura en moneda extranjera.

La evolución de este componente será uno de los puntos que el mercado seguirá de cerca durante los próximos meses.

Otra señal: cayó el ritmo de liquidación de deuda privada

A la demanda creciente de dólares de los ahorristas se suma otro factor que comenzó a generar atención: la velocidad con la que ingresan divisas provenientes de préstamos, títulos de deuda y Obligaciones Negociables.

Durante 2025, ese rubro aportó USD 15.419 millones, mientras que en lo que va de 2026 acumula USD 11.710 millones.

Sin embargo, el ritmo de liquidación comenzó a perder velocidad desde junio.

En julio, el saldo neto fue de USD 966 millones. Durante los últimos dos meses, el promedio de liquidaciones fue de USD 963 millones mensuales, muy por debajo de los USD 1.969 millones mensuales registrados entre enero y mayo.

La desaceleración todavía no alcanza para modificar la expectativa de que 2026 termine con saldos positivos, pero incorpora una nueva variable de seguimiento.

La continuidad de las liquidaciones de Obligaciones Negociables y préstamos privados será relevante porque se transformó en una fuente importante de divisas desde fines de 2024.

Su evolución, junto con los desembolsos de organismos internacionales y el excedente generado por el comercio exterior, determinará parte de la disponibilidad de dólares durante el cierre del año.

Las provincias también buscan financiamiento

En las próximas semanas se espera que más provincias recurran al mercado internacional de deuda.

Entre las operaciones previstas aparece la de San Juan, que busca emitir USD 600 millones.

Según Max Capital, con esa operación San Juan se convertiría en la séptima provincia en emitir deuda internacional desde las elecciones del año pasado.

El objetivo es aprovechar el renovado apetito de los inversores por los activos argentinos y la reducción del riesgo país.

Las emisiones realizadas desde entonces por Córdoba, CABA, Chubut, Entre Ríos, Neuquén y Santa Fe, sumadas a las de las otras jurisdicciones mencionadas, llevan el total de emisiones internacionales provinciales desde las elecciones a USD 4.200 millones, según la consultora.

Por qué 2027 genera más preocupación

El escenario comienza a cambiar cuando la mirada se traslada hacia 2027.

Invecq proyecta que la cuenta corriente volverá a mostrar un saldo positivo bajo base caja, aunque por un monto menor.

El principal interrogante aparece en la cuenta financiera, donde tendrán un peso determinante varios factores: el cumplimiento del programa financiero presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo; el ritmo de liquidación de deuda y préstamos privados; y la demanda de moneda extranjera por parte de los ahorristas.

El Gobierno presentó las fuentes de financiamiento con las que pretende cubrir vencimientos de hasta USD 24.900 millones durante el próximo año.

Sin embargo, algunos de los supuestos incluidos en ese programa son considerados exigentes por los analistas.

Entre ellos aparecen los USD 5.000 millones que Caputo pretende captar en el mercado local y los USD 4.900 millones que el Tesoro planea comprar al Banco Central de la República Argentina (BCRA).

La capacidad de alcanzar esos objetivos dependerá, en parte, del comportamiento de los inversores en un año atravesado por las elecciones presidenciales.

El mercado advierte sobre las metas de financiamiento

El analista de Invertir en Bolsa (IEB), Nicolás Cappella, consideró que las metas de financiamiento local son algunas de las más ambiciosas del programa.

Según su evaluación, el cumplimiento estará muy condicionado por el clima del mercado durante el proceso electoral.

Si predomina un escenario de optimismo, consideró que los objetivos podrían alcanzarse. En cambio, si el contexto es menos favorable, el desafío será mayor.

Una advertencia similar surgió desde Analytica, donde señalaron que una emisión de USD 5.000 millones en el mercado local durante 2027 podría resultar difícil.

La consultora agregó otro elemento al análisis: la demanda de dólares para ahorro podría crecer durante el próximo año.

En un escenario electoral sin suficiente claridad, los inversores podrían optar por no destinar sus dólares a deuda pública, reduciendo así una de las fuentes previstas por el Gobierno para cubrir sus necesidades financieras.

El Gobierno mantiene su decisión de no salir al mercado internacional

Las dudas sobre 2027 también están relacionadas con otra decisión del equipo económico: la negativa a recurrir al mercado internacional de deuda.

Durante el evento “Vientos de cambio”, Caputo volvió a defender esa estrategia.

El ministro sostuvo que el Gobierno valora especialmente no estar recurriendo actualmente a los mercados internacionales mientras exista la posibilidad de refinanciar la deuda a costos más bajos.

Según explicó, esa decisión también busca dejar espacio para que empresas y provincias puedan acceder a financiamiento externo.

Caputo señaló que el margen de la Argentina en los mercados internacionales es limitado debido a sus antecedentes de incumplimientos de deuda.

“El cupo que Argentina tiene en los mercados internacionales es limitado; nuestros 100 años de historia defaulteando pesan”, afirmó.

De esta manera, el escenario externo presenta dos momentos diferentes.

Para lo que resta de 2026, las proyecciones mantienen una perspectiva de disponibilidad de dólares sustentada en el superávit comercial, el financiamiento de organismos internacionales y la participación del sector privado.

Pero hacia 2027, la ecuación incorpora mayores riesgos: una demanda creciente de dólares por parte de los ahorristas, menor ritmo de liquidación de deuda privada, vencimientos por hasta USD 24.900 millones y la necesidad de conseguir financiamiento en un año electoral.

El desafío, por lo tanto, no aparece tanto en el cierre de 2026, sino en la capacidad de sostener la oferta de divisas y cubrir las necesidades financieras cuando las condiciones del mercado puedan volverse más exigentes.