12 agosto, 2026

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Barbieri apuesta por una recuperación más amplia: qué necesita la economía para que el crecimiento llegue al empleo y al consumo

El fundador y CEO de Ualá considera que la Argentina enfrenta una oportunidad para consolidar la recuperación económica durante el segundo semestre de 2026.

Su análisis combina factores internacionales, estabilidad macroeconómica y el potencial de sectores como energía y minería, aunque advierte que el verdadero desafío será extender ese crecimiento hacia actividades que generan más empleo, como la industria, la construcción y el comercio.
La segunda mitad de 2026 podría marcar un punto de inflexión para la economía argentina. Esa es la visión de Pierpaolo Barbieri, fundador y CEO de Ualá, quien sostiene que el país llega a esta etapa con mejores condiciones macroeconómicas que en años anteriores.
Sin embargo, su diagnóstico no se limita a un pronóstico optimista. También identifica cuáles son las condiciones necesarias para que esa mejora se traduzca en mayor inversión, más empleo y recuperación del consumo, y cuáles son los riesgos que todavía podrían alterar ese escenario.
El análisis resulta relevante porque pone el foco en una discusión que hoy atraviesa a la economía argentina:

¿alcanza con estabilizar la macroeconomía o ahora comienza el desafío de recuperar la economía real?

La idea central: la macroeconomía mejoró, pero todavía falta que el crecimiento llegue a todos los sectores

El punto de partida del análisis de Barbieri es que varios indicadores muestran una situación más estable que en años anteriores.
Entre ellos menciona:

  • menor inflación;
  • equilibrio fiscal;
  • acumulación de reservas;
  • mayor estabilidad financiera.

¿Por qué esto es importante?

Porque durante muchos años la economía argentina estuvo condicionada por desequilibrios macroeconómicos permanentes.
Sin cierta estabilidad resulta difícil:

  • invertir;
  • acceder al crédito;
  • planificar proyectos productivos;
  • generar empleo privado sostenido.

Para Barbieri, hoy ese escenario comienza a cambiar.
Pero aclara que la estabilización, por sí sola, no garantiza crecimiento para todos los sectores.

El contexto internacional puede jugar a favor

Uno de los aspectos que destaca el empresario es el escenario global.

¿Qué observa?

Si disminuyen las tensiones geopolíticas y se estabilizan los precios internacionales de la energía, Argentina podría beneficiarse por varias vías.
Entre ellas:

  • menor presión inflacionaria mundial;
  • condiciones financieras más previsibles;
  • mayor estabilidad para los mercados emergentes.

También considera positivo que economías como Estados Unidos, Japón y Corea del Sur mantengan niveles elevados de inversión, especialmente en sectores vinculados con la inteligencia artificial.

¿Por qué importa para Argentina?

Porque una economía mundial más estable suele favorecer:

  • el comercio internacional;
  • las inversiones;
  • el acceso al financiamiento.

En cambio, un contexto internacional adverso suele afectar con mayor intensidad a países emergentes.

Vaca Muerta, energía y minería: el nuevo motor exportador

Uno de los conceptos más interesantes del análisis es el cambio que comienza a observarse en la estructura exportadora argentina.Según Barbieri, por primera vez en más de un siglo las exportaciones energéticas superaron a las del agro durante un mes.

¿Qué significa este dato?

Históricamente, el campo fue el principal generador de divisas del país.
Ahora empiezan a ganar protagonismo:

  • el petróleo;
  • el gas;
  • la minería.

Clave de análisis

No significa que el agro haya dejado de ser importante.
Lo que cambia es que Argentina comienza a diversificar sus fuentes de ingreso de dólares.
Eso reduce la dependencia de un único sector y puede hacer más estable el ingreso de divisas a largo plazo.

¿Por qué insiste tanto en el superávit fiscal?

Barbieri considera que uno de los cambios más importantes es el ordenamiento de las cuentas públicas.

¿Qué es el superávit fiscal?

Significa que el Estado recauda más de lo que gasta antes del pago de intereses de la deuda.

¿Por qué genera confianza?

Porque reduce la necesidad de financiar el déficit mediante:

  • emisión monetaria;
  • nuevo endeudamiento.

Desde la mirada de los mercados y de muchos inversores, un país con equilibrio fiscal presenta menores riesgos de crisis macroeconómicas.
No implica que desaparezcan todos los problemas, pero sí reduce una de las principales fuentes históricas de inestabilidad de la economía argentina.

Reservas y estabilidad financiera: otra pieza del rompecabezas

Otro aspecto que destaca Barbieri es la recuperación de las reservas internacionales.

¿Por qué son importantes?

Las reservas del Banco Central cumplen varias funciones.

Entre ellas:

  • respaldar la estabilidad cambiaria;
  • afrontar compromisos externos;
  • brindar mayor confianza al sistema financiero.

Cuanto mayor es el nivel de reservas, menor suele ser la vulnerabilidad frente a crisis externas o episodios de volatilidad.

La gran deuda pendiente: el crecimiento todavía no llega plenamente a la economía real

Aunque el diagnóstico general es optimista, Barbieri reconoce que varios sectores siguen atravesando dificultades.

Especialmente:

  • industria;
  • comercio;
  • construcción.

¿Por qué estos sectores son tan importantes?

Porque concentran buena parte del empleo privado formal.

Mientras energía y minería generan grandes inversiones y exportaciones, estas actividades son las que emplean a millones de trabajadores.

Por eso, una recuperación verdaderamente amplia necesita que estos sectores también vuelvan a crecer.

El crédito aparece como la herramienta clave

Uno de los ejes del análisis gira alrededor del financiamiento.

Barbieri sostiene que Argentina continúa teniendo uno de los niveles de crédito al sector privado más bajos de la región.

¿Por qué el crédito es tan importante?

Porque permite que:

  • las empresas inviertan;
  • los comercios amplíen su actividad;
  • las familias accedan a bienes durables;
  • aumente la inversión productiva.

Sin financiamiento, la recuperación suele avanzar más lentamente.

Por eso plantea que una mayor estabilidad económica debería traducirse en un mercado crediticio más desarrollado.

¿Qué riesgos identifica para el segundo semestre?

Aunque su escenario base es favorable, Barbieri advierte que todavía existen factores que podrían modificar las perspectivas.

Riesgos externos

  • una escalada del conflicto en Medio Oriente;
  • una nueva suba de tasas de interés en Estados Unidos.

Riesgos internos

  • tensiones políticas;
  • inestabilidad económica;
  • pérdida de confianza en el programa macroeconómico.

Cualquiera de estos factores podría afectar las inversiones, el crédito y el crecimiento esperado.

¿Qué deja el análisis de Barbieri?

Más allá de las proyecciones puntuales, el planteo del CEO de Ualá refleja uno de los principales debates económicos actuales.

Los indicadores macroeconómicos muestran señales de mayor estabilidad, pero el desafío pasa por trasladar esa mejora hacia sectores intensivos en empleo y consumo.

En ese sentido, Barbieri sostiene que el verdadero salto de calidad no será únicamente mantener el equilibrio fiscal o controlar la inflación, sino lograr que la expansión económica alcance también a la industria, el comercio, la construcción y el crédito.

Si ese proceso logra consolidarse, la recuperación podría ser más amplia y sostenible. Si no ocurre, la economía podría seguir mostrando una mejora en los indicadores generales sin que una parte importante de la población perciba cambios significativos en su vida cotidiana.


Claves del análisis

  • Barbieri considera que la segunda mitad de 2026 podría ser mejor que la primera.
  • Destaca la estabilidad macroeconómica, el superávit fiscal y la acumulación de reservas como señales positivas.
  • Señala que energía, Vaca Muerta y minería están modificando la estructura exportadora del país.
  • Advierte que la recuperación todavía no alcanza plenamente a sectores como industria, comercio y construcción.
  • Sostiene que el crédito será una herramienta fundamental para ampliar el crecimiento.
  • Identifica como principales riesgos un deterioro del contexto internacional o una pérdida de estabilidad económica interna.