12 agosto, 2026

ADN Bonaerense

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JP Morgan evaluó el plan financiero del Gobierno y advirtió que un escenario electoral más competitivo podría generar una mayor necesidad de dólares en 2027

El banco estadounidense analizó la estrategia presentada por el Ministerio de Economía para afrontar los próximos vencimientos de deuda. Si bien consideró razonables las proyecciones oficiales en un escenario político favorable para Javier Milei, planteó que una elección más disputada podría reducir el acceso al financiamiento y obligar al Tesoro a buscar más dólares dentro del propio sistema financiero.

El programa financiero presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, para los años 2026 y 2027 recibió una evaluación por parte de JP Morgan, el banco más grande de Estados Unidos y una de las principales entidades financieras del mundo.

En un informe elaborado para sus clientes, la entidad analizó la capacidad del Gobierno para afrontar los importantes vencimientos de deuda previstos para 2027 y realizó un «stress test» —una simulación utilizada para medir cómo respondería un plan económico frente a escenarios menos favorables—.

La principal conclusión del informe es que el esquema oficial aparece consistente bajo un contexto político estable y con buenas perspectivas electorales para el oficialismo. Sin embargo, JP Morgan advirtió que si las elecciones presidenciales de 2027 fueran más competitivas de lo previsto, podrían reducirse algunas de las fuentes de financiamiento contempladas por el Gobierno, generando una mayor necesidad de dólares.

¿Qué busca el plan financiero presentado por Caputo?

El Ministerio de Economía diseñó una estrategia para cubrir los compromisos de deuda que vencen durante los próximos dos años sin recurrir, en principio, a una emisión masiva de nueva deuda en los mercados internacionales.

La lógica del programa consiste en combinar distintas fuentes de financiamiento para afrontar los pagos previstos en 2027, un año que tradicionalmente suele presentar mayores niveles de incertidumbre por coincidir con el calendario electoral.

Según las proyecciones oficiales, durante 2026 el Estado lograría generar un excedente financiero estimado en US$3.700 millones, que serviría como punto de partida para cubrir parte de las necesidades del año siguiente.

Para 2027, el Tesoro deberá enfrentar compromisos por aproximadamente US$24.900 millones, una cifra considerablemente superior a la prevista para 2026.

Ese total está compuesto por dos grandes conceptos:

  • US$15.700 millones correspondientes al vencimiento de capital de distintas obligaciones financieras, de los cuales US$8.500 millones corresponden a deuda colocada en el mercado.
  • US$9.200 millones destinados al pago de intereses.

Por ese motivo, el Gobierno considera fundamental asegurar diversas fuentes de financiamiento antes de que llegue ese período.

¿Cómo planea conseguir esos recursos el Gobierno?

El programa financiero elaborado por el Ministerio de Economía contempla varios mecanismos para reunir los dólares necesarios.

Entre ellos figuran:

Emisión de nuevos bonos Bonar

El Gobierno prevé emitir títulos Bonar por aproximadamente US$5.000 millones.

La intención es renovar completamente los vencimientos de capital de esos bonos mediante nuevas colocaciones, un mecanismo conocido en los mercados como rollover, que consiste en reemplazar deuda que vence por nueva deuda.

Financiamiento de organismos multilaterales

Otra parte importante del esquema contempla recibir US$4.200 millones provenientes de organismos internacionales distintos del Fondo Monetario Internacional.

Con esos recursos se buscaría refinanciar la totalidad del capital adeudado a esas instituciones y aproximadamente el 70% de los intereses correspondientes.

Privatizaciones

El programa incorpora además ingresos estimados en US$1.500 millones provenientes de la venta de activos estatales.

Préstamos bilaterales y otras fuentes

Finalmente, el Ministerio incluyó US$2.000 millones bajo el concepto de «otros», una categoría que durante la presentación oficial fue vinculada principalmente con préstamos bilaterales.

La suma de todas estas herramientas permitiría, según el escenario oficial, afrontar los vencimientos sin necesidad de regresar de manera significativa a los mercados internacionales.

¿Qué es un «stress test» y por qué lo realizó JP Morgan?

Un stress test es una simulación utilizada habitualmente por bancos y organismos financieros para evaluar cómo respondería un plan económico si cambian las condiciones inicialmente previstas.

En lugar de analizar únicamente el escenario considerado más probable, el ejercicio incorpora situaciones más complejas para medir el nivel de resistencia del programa.

En este caso, JP Morgan decidió evaluar qué ocurriría si el oficialismo llegara a las elecciones presidenciales de 2027 con una ventaja política menor a la proyectada por el Gobierno.

Según el informe, el programa oficial parte del supuesto de que Javier Milei mantendrá una posición competitiva sólida frente a la oposición durante todo el proceso electoral.

Esa estabilidad política facilitaría el acceso al financiamiento previsto por el Ministerio de Economía.

El escenario alternativo planteado por el banco

JP Morgan elaboró una proyección distinta, basada en un escenario electoral más polarizado.

En esa hipótesis, varias de las fuentes de financiamiento previstas por el Gobierno serían menores.

El banco estima que:

  • La emisión de Bonar podría reducirse de US$5.000 millones a US$2.500 millones.
  • Los ingresos por privatizaciones bajarían de US$1.500 millones a US$1.000 millones.
  • Los desembolsos de organismos internacionales, excluyendo al FMI, disminuirían de US$4.200 millones a US$3.500 millones.

La combinación de esos cambios generaría una brecha financiera más amplia que la contemplada por el escenario oficial.

¿Qué ocurriría si faltaran esos recursos?

Según el análisis de JP Morgan, si no aparecieran nuevas fuentes de financiamiento para compensar esa diferencia, el Tesoro debería adquirir una mayor cantidad de dólares provenientes del Banco Central.

En el escenario base presentado por el Gobierno, esas compras alcanzarían aproximadamente US$4.900 millones.

Sin embargo, bajo el escenario de estrés elaborado por el banco, esa necesidad aumentaría hasta US$10.700 millones.

La entidad destaca que esa cifra resulta similar al superávit primario que proyecta para 2027.

Otros riesgos que también menciona el informe

Además del escenario electoral, JP Morgan identifica otros factores que podrían influir sobre las necesidades financieras del país.

Uno de ellos corresponde a un litigio relacionado con los títulos vinculados al crecimiento del Producto Bruto Interno denominados en euros.

El banco aclara que su simulación no incorpora un eventual fallo definitivo sobre ese caso, cuyo monto ronda los 1.300 millones de euros, más los intereses correspondientes.

El desafío adicional del Banco Central

El informe también señala que, aunque no forman parte de las obligaciones directas del Tesoro, durante 2027 el Banco Central deberá afrontar pagos correspondientes a los bonos Bopreal.

Esos compromisos podrían alcanzar aproximadamente US$5.300 millones y, según JP Morgan, probablemente deberían afrontarse utilizando reservas internacionales.

Por ese motivo, el banco considera que fortalecer el nivel de reservas continuará siendo un aspecto relevante durante los próximos años.

La importancia de diversificar el financiamiento

Como conclusión, JP Morgan considera que la estrategia económica del Gobierno mostró avances importantes en materia macroeconómica y reconoce que 2026 ofrece cierto margen para ordenar las cuentas públicas.

No obstante, sostiene que todavía será necesario ampliar las fuentes de financiamiento disponibles y continuar fortaleciendo las reservas internacionales para reducir la vulnerabilidad que suele caracterizar a los años electorales.

Desde esa perspectiva, el banco entiende que la solidez del programa financiero dependerá no sólo de la evolución de la economía, sino también del contexto político y de la capacidad del Gobierno para mantener el acceso a distintas alternativas de financiamiento.