Una columna publicada en Financial Times sostiene que Venezuela no debería repetir la estrategia que utilizó la Argentina en la reestructuración de deuda de 2020.
El economista Héctor Torres argumenta que negociar primero con acreedores privados, sin un acuerdo previo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), puede dificultar la recuperación de la confianza de los mercados y limitar el acceso al financiamiento.
La discusión sobre cómo resolver una crisis de deuda soberana volvió al centro del debate internacional. Esta vez, la Argentina apareció como caso de estudio en una columna publicada por el diario británico Financial Times, donde el exdirector ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI), Héctor Torres, analizó el proceso que podría enfrentar Venezuela y sostuvo que el gobierno de ese país debería evitar repetir la estrategia aplicada por la administración argentina en 2020.
El planteo no cuestiona únicamente una negociación puntual, sino que abre un debate más amplio sobre el orden en que un país debe reconstruir su credibilidad financiera cuando atraviesa una crisis de endeudamiento.
¿Qué sostiene la columna publicada en Financial Times?
El eje central del análisis de Torres es que una reestructuración de deuda no depende solamente de llegar a un acuerdo con los acreedores privados, sino también de generar confianza respecto de que el país podrá cumplir con sus compromisos futuros.
Según su visión, esa confianza resulta difícil de alcanzar si antes no existe un respaldo técnico y financiero del Fondo Monetario Internacional.
Por ese motivo, considera que Venezuela debería negociar primero con el FMI y luego avanzar con los acreedores privados.
¿Qué ocurrió en la Argentina durante la reestructuración de 2020?
La referencia apunta al proceso encabezado por el entonces ministro de Economía, Martín Guzmán.
¿Cuál fue la estrategia?
Primero se negoció con los bonistas privados para reestructurar la deuda emitida bajo legislación extranjera.
Posteriormente se buscó avanzar en un nuevo entendimiento con el FMI, que también era uno de los principales acreedores del país.
¿Qué cuestiona Torres?
Según el exfuncionario del Fondo, ese orden de negociación no logró el objetivo esperado.
A su entender, el acuerdo con los acreedores privados no alcanzó para recuperar la confianza de los mercados porque todavía persistía la incertidumbre sobre:
- el respaldo del FMI;
- la sostenibilidad de la deuda;
- la capacidad futura de pago del Estado argentino.
¿Qué significa que una deuda sea «sostenible»?
En términos simples
Una deuda es considerada sostenible cuando un país puede afrontar sus pagos futuros sin necesidad de caer nuevamente en una crisis financiera o en un incumplimiento.
Para determinarlo, el FMI realiza un estudio conocido como Análisis de Sostenibilidad de la Deuda (DSA, por sus siglas en inglés).
Ese informe proyecta variables como:
- crecimiento económico;
- recaudación;
- necesidades de financiamiento;
- evolución fiscal;
- capacidad de generar divisas.
Si el diagnóstico concluye que la deuda es sostenible luego de una reestructuración, aumenta la confianza de los inversores.
¿Por qué el respaldo del FMI tiene tanto peso?
Torres sostiene que el Fondo cumple un doble papel.
1. Aporta financiamiento
El organismo puede asistir económicamente al país durante el proceso de estabilización.
Eso reduce el riesgo de que vuelva a producirse una crisis de pagos inmediatamente después de la reestructuración.
2. Actúa como referencia técnica
El análisis del FMI sirve como una guía para todos los acreedores.
En una negociación soberana participan cientos de fondos de inversión, bancos e instituciones financieras con intereses diferentes.
Disponer de un diagnóstico común facilita alcanzar acuerdos y disminuye la incertidumbre.
¿Qué ocurrió con los bonos argentinos después del canje?
Uno de los argumentos utilizados por Torres es la evolución posterior de los títulos argentinos.
Según explica, tras una reestructuración considerada exitosa suele producirse una etapa conocida como «luna de miel».
¿Qué significa?
Generalmente, los nuevos bonos aumentan de precio porque el mercado interpreta que el riesgo de default disminuyó considerablemente.
En el caso argentino, sostiene el economista, ocurrió lo contrario.
Los bonos comenzaron a perder valor pocos meses después de emitidos.
¿Qué interpretación hace?
Torres considera que los inversores concluyeron que la reestructuración no resolvía completamente los problemas financieros del país y que todavía existía incertidumbre sobre su capacidad de pago.
Cabe señalar que esta es la interpretación expuesta por el autor de la columna y forma parte de un debate económico donde existen distintas evaluaciones sobre las causas que explican la evolución posterior de la deuda argentina.
¿Por qué el caso interesa especialmente a Venezuela?
El país caribeño enfrenta una situación de endeudamiento mucho mayor.
Según los datos citados por Torres, la deuda pública venezolana ronda los 240.000 millones de dólares, lo que podría convertir su futura negociación en una de las mayores reestructuraciones soberanas registradas.
Frente a ese escenario, el economista considera que Caracas debería evitar avanzar primero con los acreedores privados sin contar previamente con un programa acordado con el FMI.
Más allá de Argentina: un debate sobre cómo recuperar la confianza
El análisis publicado por Financial Times también pone sobre la mesa una cuestión que excede tanto a la Argentina como a Venezuela.
Cuando un país entra en una crisis de deuda, el problema no consiste únicamente en reducir el monto adeudado.
También necesita convencer a los mercados de que la nueva situación será sostenible.
En ese contexto, la credibilidad se convierte en un activo tan importante como el propio acuerdo financiero.
Desde la perspectiva de Torres, esa credibilidad resulta más difícil de reconstruir si no existe previamente un respaldo institucional del FMI que sirva como referencia para todos los acreedores.
¿Existe consenso sobre esta estrategia?
No necesariamente.
La secuencia ideal para una reestructuración de deuda ha sido motivo de debate entre economistas, gobiernos y organismos internacionales durante décadas.
Mientras algunos especialistas consideran indispensable alcanzar primero un acuerdo con el FMI, otros sostienen que cada proceso responde a circunstancias particulares y que no existe un modelo único aplicable a todos los países.
Por ese motivo, el caso argentino continúa siendo objeto de análisis y discusión en el ámbito financiero internacional.
Claves para entender la noticia
- Financial Times publicó una columna que utiliza el caso argentino como referencia para analizar la situación de Venezuela.
- Héctor Torres sostiene que negociar primero con acreedores privados no garantiza recuperar la confianza del mercado.
- El economista considera que el respaldo previo del FMI fortalece una reestructuración de deuda.
- El análisis utiliza la experiencia argentina de 2020 como antecedente, aunque existen distintas interpretaciones sobre sus resultados.
- Venezuela podría enfrentar una de las mayores reestructuraciones de deuda soberana de la historia.

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