El INDEC difundirá el jueves 24 de septiembre el dato oficial de pobreza e indigencia correspondiente a la primera mitad de 2026. Mientras tanto, proyecciones de especialistas ubican la pobreza por encima del 30% y señalan un cambio respecto del descenso registrado durante el segundo semestre de 2025.
El dato oficial de pobreza e indigencia del primer semestre de 2026 será publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) el próximo jueves 24 de septiembre. Hasta entonces, distintas estimaciones privadas anticipan que la tendencia descendente observada durante la segunda mitad de 2025 habría quedado interrumpida durante los primeros seis meses de este año.
En el segundo semestre de 2025, la pobreza había alcanzado el 28,2%, mientras que la indigencia se había ubicado en el 6,3%. Ese registro había marcado el nivel más bajo de pobreza desde 2018. Para la primera mitad de 2026, en cambio, los cálculos privados proyectan un incremento de ambos indicadores.
Las proyecciones anticipan una nueva suba
Una de las estimaciones corresponde a Martín González-Rozada, economista y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), cuyo Nowcast de Pobreza busca anticipar la medición oficial a partir de datos de ingresos y de la evolución de las canastas básicas. Para el período analizado, la estimación incluida en la fuente ubica la pobreza en torno al 31,4% y la indigencia cerca del 6,9%.
La metodología del Nowcast utiliza información de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC y compara los ingresos totales familiares con la evolución de la canasta básica total. Se trata de una estimación y no del resultado oficial que el organismo estadístico dará a conocer esta semana.
En paralelo, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) había estimado que la pobreza alcanzó el 30% durante el primer trimestre de 2026 y que la indigencia se ubicó en el 6,5%. De acuerdo con ese análisis, el resultado correspondiente al segundo trimestre debería ser incluso mayor.
La UCA señaló que la etapa de descenso que había comenzado durante la segunda mitad de 2024 habría llegado a su fin. Según el informe citado en la fuente, la reducción previa había estado sostenida principalmente por dos factores: una recuperación parcial de los ingresos reales desde los primeros meses de 2024 y una evolución de los precios relativos que, durante ese período, había favorecido a los hogares porque las canastas aumentaban por debajo del nivel general de precios.
Ese segundo mecanismo, de acuerdo con el análisis de la UCA, se habría revertido desde fines de 2025. Las canastas básicas comenzaron a incrementarse por encima de la inflación general, modificando la relación entre los ingresos de los hogares y los valores utilizados para establecer las líneas de pobreza e indigencia.
Cuántas personas podrían quedar por debajo de la línea de pobreza
A partir de la estimación de González-Rozada y de las proyecciones poblacionales del INDEC, la fuente calcula que alrededor de 14,6 millones de personas se encontraban en situación de pobreza durante el primer semestre de 2026.
Dentro de ese universo, casi 1,5 millones de personas se habrían incorporado a la población pobre durante el año, siempre de acuerdo con la proyección privada y a la espera del dato oficial.
La estimación también contempla un incremento de la indigencia. Según los cálculos citados, unas 284 mil personas habrían pasado a integrar ese universo durante 2026, llevando el total estimado a aproximadamente 3,2 millones de personas que no lograrían cubrir una canasta básica alimentaria.
La comparación con el segundo semestre de 2023, último período correspondiente a la gestión de Alberto Fernández, muestra otro aspecto de la evolución del indicador. De acuerdo con los datos consignados en la fuente, actualmente habría 4,6 millones menos de personas pobres y 2,3 millones menos de indigentes que en aquel período.
La evolución desde el inicio de la gestión de Milei
Durante los primeros seis meses del gobierno de Javier Milei, la pobreza había aumentado hasta el 52,9%, un nivel que equivalía entonces a casi 24,5 millones de personas. Ese incremento se produjo luego de las medidas económicas adoptadas al comienzo de la gestión, entre ellas la modificación del tipo de cambio de diciembre de 2023.
A partir del segundo semestre de 2024, el indicador comenzó posteriormente a descender. La tendencia continuó durante los períodos siguientes hasta llegar al 28,2% registrado en el segundo semestre de 2025, el nivel más bajo de la gestión hasta ese momento.
Las estimaciones privadas para 2026 plantean ahora una posible interrupción de ese recorrido descendente. El resultado definitivo dependerá de la medición que el INDEC publique el jueves.
El debate sobre la metodología
La medición oficial de la pobreza y la indigencia también está atravesada por un debate metodológico entre especialistas. La discusión incluye aspectos vinculados con la forma en que se construyen las canastas y con la actualización de los patrones de consumo utilizados como referencia.
La existencia de ese debate no implica, por sí misma, que la estadística oficial sea considerada manipulada. La propia discusión académica se concentra en posibles aspectos discutibles o mejorables de la metodología y no equivale a una prueba de adulteración deliberada de los datos.
Por ahora, las cifras privadas funcionan como una referencia anticipada. El dato que permitirá establecer oficialmente cómo evolucionaron la pobreza y la indigencia durante el primer semestre de 2026 será el que publique el INDEC el 24 de septiembre. El organismo mantiene además las series históricas de pobreza e indigencia elaboradas a partir de la EPH.

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