27 septiembre, 2026

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Marines de Estados Unidos en Ushuaia: qué hacen, qué dice la ley y por qué surgieron cuestionamientos

La Armada Argentina confirmó que ocho integrantes de la Infantería de Marina estadounidense participan en Ushuaia de un intercambio de expertos en clima frío junto a efectivos argentinos. La actividad incluye prácticas de baja montaña, supervivencia y movilidad y reabrió la discusión sobre las autorizaciones necesarias para el ingreso de tropas extranjeras al país.

La presencia de ocho integrantes de la Infantería de Marina de Estados Unidos en Ushuaia, Tierra del Fuego, quedó confirmada oficialmente por la Armada Argentina, que explicó que los efectivos participan de un “intercambio de expertos en zonas de clima frío” junto a personal del Batallón de Infantería de Marina Nº 4.

La actividad contempla prácticas vinculadas con el desplazamiento y la supervivencia en condiciones de frío y baja montaña. Según informó la fuerza, entre las técnicas previstas se encuentran el uso de crampones, raquetas, cordadas, esquí alpino y maniobras de autodetención, además de procedimientos de supervivencia y movilidad adaptados a ese ambiente geográfico.

La confirmación oficial se produjo después de que surgieran cuestionamientos políticos y de que un medio especializado denunciara una supuesta “rotación permanente” de efectivos estadounidenses en unidades militares de Tierra del Fuego.

El canciller Pablo Quirno compartió el comunicado de la Armada en su cuenta de X y buscó relativizar la controversia. “Cero ‘polémica’, se realiza desde el 2017 todos los años”, sostuvo el funcionario frente a las críticas por la falta de información pública sobre este tipo de actividades.

Sin embargo, ante una consulta de Chequeado, desde la propia Armada señalaron que no cuentan con imágenes de los entrenamientos realizados en años anteriores a los que hizo referencia el canciller. Tampoco se encontraron registros públicos anteriores disponibles en internet.

Qué hacen los marines estadounidenses en Ushuaia

De acuerdo con la información publicada por Gaceta Marinera, el portal oficial de noticias de la Armada Argentina, los ocho integrantes de la Infantería de Marina de Estados Unidos participan desde el 8 de septiembre de este intercambio junto a efectivos argentinos.

El objetivo de la actividad es compartir conocimientos y procedimientos vinculados con operaciones en ambientes de clima frío.

Las prácticas incluyen distintas técnicas destinadas a mejorar la movilidad y la capacidad de supervivencia en terrenos de baja montaña. Entre ellas aparecen el uso de crampones y raquetas, las técnicas de desplazamiento mediante cordadas, el esquí alpino y las maniobras de autodetención.

También se realizan ejercicios relacionados con la supervivencia y movilidad en condiciones propias de ese ambiente geográfico.

Según la información difundida por la Armada, el intercambio se extenderá hasta el martes 22 y forma parte de una serie de encuentros que se desarrollan en Ushuaia desde 2017, en el marco de un esquema de cooperación acordado entre Argentina y Estados Unidos durante reuniones bilaterales.

Sin embargo, existe un punto que quedó planteado a partir de la consulta periodística: aunque la Armada sostiene que este tipo de encuentros se realiza desde 2017, ante el requerimiento de Chequeado la fuerza informó que no dispone de imágenes de las ejercitaciones realizadas durante esos años.

Además, no se encontraron registros públicos previos de esas actividades.

Cómo comenzó el cuestionamiento

La controversia tomó fuerza aproximadamente una semana antes de la confirmación oficial de la Armada. El sitio especializado Agenda Malvinas había denunciado una supuesta “rotación permanente” de efectivos estadounidenses en unidades militares de Tierra del Fuego.

La publicación estuvo acompañada por documentación fotográfica vinculada con el ingreso y egreso de equipamiento táctico en el aeropuerto de Ushuaia.

A partir de esa información surgieron cuestionamientos políticos relacionados con la autorización necesaria para que personal militar extranjero participe de actividades en territorio argentino.

Uno de quienes plantearon dudas fue Martín Pérez, intendente de Río Grande e integrante de Provincia Grande. El dirigente cuestionó la presencia de personal militar estadounidense en Tierra del Fuego y preguntó si contaba con la autorización correspondiente del Congreso, tal como establece la Constitución Nacional.

El planteo puso el foco en una cuestión concreta: qué procedimiento debe seguirse cuando tropas extranjeras ingresan al territorio argentino para participar de ejercicios, entrenamientos o intercambios militares.

Qué establece la Constitución Nacional

La cuestión está contemplada expresamente por la Constitución Nacional.

El artículo 75, inciso 28, establece entre las atribuciones del Congreso la de permitir la introducción de tropas extranjeras en el territorio de la Nación y la salida de las fuerzas nacionales fuera de él.

Esto significa que el ingreso de tropas extranjeras no queda exclusivamente sujeto a una decisión del Poder Ejecutivo. El Congreso tiene una atribución específica en esta materia.

A partir de ese principio constitucional, la Ley 25.880, promulgada en abril de 2004, establece el procedimiento aplicable para la entrada de tropas extranjeras al país y la salida de fuerzas argentinas al exterior.

La norma determina como regla general la necesidad de autorización legislativa.

Pero también contempla excepciones.

La excepción para actividades de instrucción y entrenamiento

El artículo 6 de la Ley 25.880 establece que existen determinadas situaciones en las que el Poder Ejecutivo puede autorizar el ingreso de tropas extranjeras sin que sea necesaria una aprobación previa del Congreso.

Entre ellas aparecen los viajes y las actividades de instrucción, adiestramiento y entrenamiento de los institutos de educación militar y sus equivalentes de las fuerzas de seguridad del Estado nacional.

Esta es precisamente la norma que aparece en el centro de la discusión por la actividad desarrollada actualmente en Ushuaia.

Desde Gaceta Marinera señalaron a Chequeado que el intercambio que se realiza en Tierra del Fuego no necesita aprobación del Congreso, debido a que se trata de un intercambio de expertos, con un número reducido de participantes y sin armas.

Sin embargo, la misma legislación establece una obligación de información al Congreso cuando se utiliza esta excepción.

Los permisos correspondientes deben ser comunicados al Poder Legislativo con una anticipación no menor a 15 días respecto de la ejecución de la actividad.

Por lo tanto, el debate no se limita solamente a determinar si el ejercicio necesita o no una ley aprobatoria del Congreso. También aparece la cuestión de qué autorización fue utilizada y si el procedimiento de comunicación previsto por la legislación fue cumplido.

El ejercicio KENK que figura en un proyecto de ley

Otro elemento que forma parte de la discusión es que la actividad actualmente desarrollada en Tierra del Fuego aparece incluida en un proyecto de ley que el Poder Ejecutivo envió al Congreso en agosto de 2025.

La iniciativa contempla la autorización para la salida de tropas argentinas al exterior y el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional durante el período comprendido entre el 1º de septiembre de 2025 y el 31 de agosto de 2026.

El proyecto incluye en sus anexos el listado de los ejercicios que requieren movimientos de tropas argentinas o extranjeras.

Entre ellos aparece el Ejercicio Combinado Bilateral de Adiestramiento en Zona Fría “KENK”, una actividad prevista entre la Armada de Estados Unidos y la Armada Argentina en el espacio marítimo costero y terrestre del sur de Tierra del Fuego, en las proximidades de Ushuaia.

La descripción del ejercicio coincide con las características informadas actualmente por la Armada: el objetivo es incrementar las capacidades de las tropas de infantería en técnicas y tácticas vinculadas con el clima frío y la baja montaña.

Según el proyecto presentado por el Ejecutivo, la actividad tendría una duración de cinco días y estaba prevista para el segundo o tercer trimestre de 2026.

El costo estimado era de $35 millones, que serían afrontados con fondos propios de la Armada Argentina.

El documento también señala que el ejercicio había sido acordado durante una reunión bilateral realizada en junio de 2023, pero que no se concretó durante 2023 ni 2024 debido a que la Armada quedó excluida de la Ley 27.735, relacionada con la autorización para la entrada y salida de tropas.

El proyecto obtuvo dictamen, pero nunca llegó al recinto

El proyecto de ley que contempla las distintas ejercitaciones obtuvo dictamen favorable en la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados en octubre de 2025.

Sin embargo, la iniciativa no llegó a ser tratada por el pleno de la Cámara.

Esto significa que el proyecto que contiene expresamente el ejercicio KENK no fue aprobado por el Congreso.

La falta de tratamiento de la iniciativa también fue mencionada en el último informe presentado ante la Cámara de Diputados por el entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Ante una consulta sobre la situación de las tropas extranjeras en territorio argentino, la respuesta oficial señaló que, debido a que el Congreso no había tratado el proyecto, el Poder Ejecutivo recurriría a Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) para permitir la realización de ejercicios combinados de las Fuerzas Armadas.

Según esa respuesta, esa alternativa era considerada por el Gobierno como la vía válida para garantizar la capacitación operacional y la interoperabilidad del instrumento militar.

Por qué la presencia de los marines generó debate

El caso de Ushuaia reúne así varios elementos que explican la controversia.

Por un lado, la Armada Argentina confirmó oficialmente que ocho marines estadounidenses participan de un intercambio con efectivos argentinos y detalló las actividades de entrenamiento previstas.

Por otro, el Gobierno sostiene que se trata de un intercambio de expertos que, por sus características, puede realizarse sin una aprobación específica del Congreso.

La legislación, en tanto, contempla una excepción para determinadas actividades de instrucción, adiestramiento y entrenamiento, aunque establece que los permisos deben ser informados al Poder Legislativo con al menos 15 días de anticipación.

A esto se suma que el ejercicio KENK aparece expresamente mencionado en un proyecto de ley presentado por el Ejecutivo, pero esa iniciativa obtuvo dictamen y no fue tratada en el recinto.

Por ese motivo, la discusión política se concentra en determinar bajo qué mecanismo administrativo y legal fue autorizada la actividad que actualmente se desarrolla en Ushuaia y si se cumplieron las obligaciones de información previstas por la normativa.

Mientras la Armada sostiene que estos intercambios forman parte de una cooperación que se realiza desde 2017, la ausencia de registros públicos anteriores y los cuestionamientos sobre las autorizaciones volvieron a poner en discusión los mecanismos mediante los cuales se realizan ejercicios conjuntos con fuerzas extranjeras en territorio argentino.