27 septiembre, 2026

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Empleo formal en retroceso: la UBA contabilizó 241.000 puestos menos y una fuerte pérdida salarial

El informe del IIEP de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA advierte que el empleo asalariado privado registrado acumula doce meses consecutivos de caída y que el salario mínimo perdió 40,5% de poder adquisitivo desde noviembre de 2023. El nivel de ocupación formal regresó a valores de una década atrás.

Un informe elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) registró una caída de 241.000 puestos de trabajo asalariados formales del sector privado desde noviembre de 2023, último mes antes de la asunción del Gobierno de La Libertad Avanza.

El estudio también señala un fuerte deterioro del poder adquisitivo. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, el salario mínimo perdió 40,5% de su capacidad de compra.

De acuerdo con el IIEP, la cantidad de trabajadores formales del sector privado registrada en mayo de 2026 se ubicó en un nivel similar al de julio de 2016, lo que representa un retroceso de alrededor de una década en materia de empleo.

La tendencia también alcanza al empleo en casas particulares, que desde su máximo histórico perdió 52.000 puestos de trabajo, aunque en los últimos meses comenzó a mostrar una recuperación.

Los datos se conocen pese a la vigencia desde comienzos de 2026 de la reforma laboral, cuyo principal objetivo declarado fue impulsar el crecimiento del empleo registrado.

El empleo formal volvió a caer

El empleo asalariado formal total volvió a disminuir en mayo, con una pérdida de 7.000 puestos, aunque a un ritmo menor que en abril, cuando había registrado una baja de 17.000.

En el sector privado, el empleo asalariado formal también cayó en mayo: se perdieron 9.000 puestos, equivalente a un descenso del 0,1%. La reducción fue menor a la observada durante abril, cuando se habían registrado 12.000 puestos menos.

Con esta nueva caída, el empleo privado formal acumuló doce meses consecutivos de retroceso.

En comparación con noviembre de 2023, la pérdida alcanza los 241.000 puestos de trabajo asalariados formales del sector privado.

El análisis fue elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del IIEP, bajo la coordinación de los investigadores Roxana Maurizio y Luis Beccaria.

Industria y Comercio, entre los sectores más afectados

Por sectores, Industria y Comercio continúan encabezando las bajas, una tendencia que se observa desde septiembre de 2025.

En contraste, la Minería volvió a registrar un crecimiento en mayo, con una suba del 0,3%, luego de la caída de abril. Sin embargo, en la comparación interanual el sector todavía muestra una reducción del 3,9%, pese al crecimiento de su nivel de actividad.

En la Construcción, después de los incrementos registrados en diciembre de 2025 y enero de 2026 y de la estabilidad de febrero y marzo, el empleo había caído en abril y profundizó esa tendencia en mayo, con una baja del 0,5%. Según el informe, se trata de la mayor disminución mensual desde marzo de 2025.

El panorama también resulta negativo al comparar mayo de 2025 con mayo de 2026. Durante ese período se perdieron 135.000 puestos de empleo privado asalariado registrado, como consecuencia de bajas en 9 de los 13 sectores analizados.

La Industria explicó cerca del 40% de esa reducción, seguida por Comercio y Servicios Inmobiliarios.

En términos relativos, la mayor caída interanual correspondió a Intermediación Financiera, con un descenso del 4,6%. Luego se ubicaron Industria, con -4,5%, y Minería, con -3,9%.

La Minería había sido hasta comienzos de 2026 el sector que mostraba la mayor persistencia en las bajas, con 19 meses consecutivos de pérdida de empleo.

Diferencias según el tamaño de las empresas

El informe también detectó diferencias según la dimensión de las compañías.

En junio, las empresas pequeñas redujeron su dotación de personal un 0,4%, mientras que las grandes registraron una disminución más leve, del 0,1%.

En cambio, las empresas medianas tuvieron un comportamiento positivo y registraron un aumento del empleo del 0,1%.

La reducción del empleo formal también tuvo un impacto desigual entre las provincias.

El empleo registrado cayó en 11 provincias, con las disminuciones más pronunciadas en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chaco.

En sentido contrario, se registraron aumentos en San Juan, Catamarca y Neuquén.

Qué pasó con los salarios

La evolución de las remuneraciones también refleja un deterioro frente a los niveles alcanzados durante los últimos años.

La remuneración promedio de los asalariados registrados del sector privado cayó 2,9% en términos reales durante marzo. En abril tuvo una recuperación del 0,2%, pero volvió a retroceder en mayo, con una disminución del 1,6%.

De esta manera, el salario promedio quedó 2,9% por debajo del nivel de noviembre de 2023.

En junio de 2026, la remuneración promedio nominal de los asalariados registrados del sector privado, sin estacionalidad, alcanzó los $2.156.890 mensuales.

El IIEP señaló que esta medición se había mantenido por encima del nivel de noviembre de 2023 entre junio de 2025 y febrero de 2026. Sin embargo, a partir de marzo volvió a ubicarse por debajo de aquel registro, revirtiendo la recuperación previa.

Además, la remuneración promedio acumula una caída del 19,8% respecto del máximo de la serie, registrado en mayo de 2013.

El salario mínimo, por debajo del nivel de 2001

El deterioro resulta todavía más pronunciado al observar la evolución del salario mínimo.

Según el informe, la pérdida registrada entre noviembre de 2023 y julio de 2026 llevó a que el salario mínimo se ubicara en julio de 2026 por debajo del nivel que tenía en 2001, antes del colapso de la convertibilidad.

El reporte también señala que el salario mínimo sufrió una erosión del 67% respecto de su máximo histórico, alcanzado en septiembre de 2011.

De acuerdo con esa comparación, el valor actual representa apenas un tercio de aquel máximo.

Qué ocurre con el empleo en casas particulares

El informe también analiza la evolución del empleo formal bajo el régimen especial de trabajadoras de casas particulares.

Esta categoría había registrado la mayor cantidad de meses consecutivos de caídas dentro del empleo asalariado formal entre fines de 2023 y octubre de 2025.

Sin embargo, desde noviembre del año pasado comenzó a mostrar variaciones positivas.

En mayo de 2026, el empleo en esta actividad aumentó levemente, con 1.400 puestos adicionales, equivalente a una suba del 0,3%.

En la comparación interanual, el incremento alcanzó los 6.000 puestos, un 1,4% más que en mayo de 2025.

Pese a esta recuperación reciente, el nivel continúa por debajo del registrado en noviembre de 2023. Desde entonces, se perdieron 16.000 puestos, una contracción del 3,5%.

Si se toma como referencia el máximo histórico de la serie, alcanzado en octubre de 2019, la caída llega al 10,4%, equivalente a 52.000 trabajadoras menos.

De esta manera, el empleo formal en casas particulares se encuentra en un nivel similar al registrado en marzo de 2016, aproximadamente una década atrás.