La iniciativa no derogará la norma vigente, pero modificará puntos sensibles como internaciones involuntarias, financiamiento y el rol de los organismos de control.
El Gobierno nacional ultima detalles de un proyecto para reformar la Ley de Salud Mental que será enviado al Congreso en los próximos días, con el objetivo de corregir aspectos cuestionados desde su implementación.
Según trascendió desde el Ministerio de Salud, la propuesta no buscará eliminar la ley actual, sancionada hace más de una década, sino introducir modificaciones en artículos considerados problemáticos por especialistas y familiares de pacientes. Entre los cambios más relevantes aparece la revisión del sistema de internaciones involuntarias. El nuevo esquema permitiría que un psiquiatra indique la internación en casos de urgencia, con posterior validación de un equipo interdisciplinario en un plazo máximo de 24 horas. Otro eje del proyecto apunta a reemplazar el actual Órgano de Revisión por un equipo con mayor participación técnica del Ministerio de Salud. Desde el Gobierno sostienen que esto permitirá una supervisión más acorde a las necesidades clínicas y menos judicializada. También se buscará modificar el enfoque actual sobre el cierre de hospitales psiquiátricos. En lugar de avanzar con su eliminación, la iniciativa propone fortalecer una red escalonadaque incluya instituciones especializadas, hospitales generales y dispositivos comunitarios. La falta de aplicación uniforme de la ley en todo el país es otro de los puntos críticos. Actualmente, no todas las provincias cuentan con los recursos necesarios, lo que genera desigualdades en el acceso a la atención.
Con respaldo de sectores aliados en Diputados, el oficialismo confía en que el proyecto avance en el Congreso, en medio de un contexto donde crece la demanda de atención en salud mental y se multiplican los cuestionamientos al sistema vigente.

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