El Tribunal Oral Federal N°7 inicia una ronda de 43 testimoniales durante mayo. Comparecen los cronistas que revelaron la investigación y excolaboradores del entorno presidencial.
Las 3 claves para entender la fase actual del juicio por la denominada causa Cuadernos residen en la validación de la prueba documental, el testimonio de los nexos civiles y la reconstrucción del circuito de fondos denunciado. En esta instancia, nosotros observamos un avance significativo hacia la producción de prueba, donde el tribunal busca contrastar los datos volcados en los manuscritos originales con las vivencias de periodistas, exfuncionarios y personas del círculo íntimo de los principales involucrados en la estructura de recaudación bajo análisis.
El contexto detrás de las declaraciones de los periodistas de La Nación, como Diego Cabot, es fundamental para certificar la cadena de custodia de la información que dio origen al expediente. Su testimonio permite al tribunal reconstruir el trasfondo del hallazgo de los cuadernos de Oscar Centeno, proporcionando una base de credibilidad sobre el origen de las anotaciones que detallan rutas, fechas y nombres vinculados al Ministerio de Planificación durante casi una década.
Asimismo, la comparecencia de figuras como Hilda Horovitz y Miriam Quiroga aporta una perspectiva interna sobre el manejo de fondos. Horovitz, exmujer de Centeno, fue quien inicialmente alertó sobre la existencia de los registros y el transporte de bolsos con dinero. Por su parte, Quiroga, exsecretaria de Néstor Kirchner, ofrece un relato que precede al escándalo de los cuadernos, describiendo movimientos logísticos de efectivo hacia el sur del país, lo cual refuerza la hipótesis de una matriz de comportamiento sostenida en el tiempo.
El impacto de esta medida en el cronograma judicial se extenderá durante todo el mes de mayo, con audiencias que involucran a figuras de peso como el exministro Roberto Lavagna. Esta tendencia a diversificar los testimonios, incluyendo a empresarios y exfuncionarios, es una consecuencia necesaria para determinar si existió una asociación ilícita estructural o si las pruebas presentadas son insuficientes para sostener las acusaciones de corrupción en la obra pública.
Las audiencias que restan para mayo serán determinantes para definir el rumbo de la causa. El tribunal deberá evaluar si las declaraciones de estos 43 testigos logran consolidar la prueba de cargo o si, por el contrario, exponen debilidades en la instrucción original del caso que mantiene a la expresidenta Cristina Kirchner como figura central.

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