23 abril, 2026

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Avanza un nuevo modelo de trasplante cardíaco que podría ampliar la cantidad de donantes

La donación en asistolia controlada abre nuevas posibilidades para reducir la lista de espera en Argentina.

Un avance en materia de trasplantes cardíacos comienza a consolidarse en la Argentina: la donación en asistolia controlada, una técnica que permite recuperar órganos en contextos previamente considerados no viables, podría ampliar significativamente la cantidad de donantes disponibles.

Tradicionalmente, los trasplantes de órganos se realizan a partir de donantes con muerte encefálica, en los que el soporte artificial mantiene la función de los órganos hasta su implante. Sin embargo, en los últimos años surgieron nuevas estrategias que permiten avanzar en otros escenarios clínicos.
La donación en asistolia controlada se aplica en pacientes con daño neurológico irreversible, cuando se decide junto a la familia retirar el soporte vital. En estos casos, el fallecimiento ocurre tras un paro cardiorrespiratorio en un entorno controlado, lo que permite actuar rápidamente para la procuración de órganos.
Una vez certificada la muerte, equipos especializados intervienen con técnicas de perfusión para restablecer la circulación en los órganos y preservar su funcionalidad hasta el trasplante, respetando estrictos protocolos médicos y legales.
En Argentina, un caso reciente marcó un hito: un equipo del Hospital Universitario Fundación Favaloro, en conjunto con el Hospital El Cruce, logró realizar un trasplante cardíaco mediante esta técnica en una paciente de 42 años que llevaba seis años en lista de espera.
Según datos del INCUCAI, más de 7.300 personas esperan un trasplante en el país. En este contexto, especialistas destacan que ampliar las formas de donación resulta clave para aumentar las oportunidades y reducir los tiempos de espera.

El desarrollo de estas nuevas prácticas representa un paso importante para el sistema de salud, que busca dar respuesta a una demanda creciente, bajo estrictos estándares éticos y médicos que garanticen la seguridad de los procedimientos.