El debate global sobre la incorporación de tecnologías en el sistema educativo acaba de chocar de frente contra la realidad de los hechos. El ejemplo drástico de Suecia, que decidió dar un volantazo institucional y archivar la digitalización en sus aulas tras comprobar una caída sistemática en las pruebas de comprensión lectora, funciona como una advertencia para nuestras propias aulas en este 2026. La pretensión de reemplazar los manuales por tablets desde el jardín de infantes y mutar la escritura a mano por el tipeo mecánico desnudó una crisis pedagógica estructural. La pantalla no reemplaza al cuerpo, al libro ni a la presencia del Otro en la aventura fundacional de aprender. Para entender el núcleo de este fracaso tecnocrático, es indispensable abandonar la fascinación utilitaria y retornar a las bases de la psicología de la inteligencia y del psicoanálisis: Jean Piaget y Sigmund Freud.
La inteligencia es sensorio-motriz: el cuerpo según Piaget
Para la epistemología genética de Jean Piaget, el conocimiento no es una descarga pasiva de datos en un disco rígido mental, sino un proceso activo que nace de la interacción física y tangible con el entorno. El conocimiento entra por el cuerpo; pero no por una máquina biológica procesadora de estímulos, sino por una corporalidad afectada y conmovida por la experiencia material.
Existe una erótica del papel, del peso y de la escritura analógica que la superficie lisa del vidrio mutila por completo. En los inicios del desarrollo cognitivo, la inteligencia es estrictamente sensorio-motriz. El sujeto necesita coordinar percepciones y movimientos para explorar un mundo que se le impone, una fricción que el dispositivo digital borra de un plumazo.
Esta dinámica vital se sostiene sobre la dialéctica de dos procesos:
- La Asimilación: La incorporación del entorno a los esquemas mentales y corporales preexistentes. Un acto casi «caníbal» donde el niño se apropia del objeto a través de los sentidos para comprenderlo.
- La Acomodación: El momento crucial donde el sujeto se ve obligado a modificar sus propias estructuras internas porque lo real le exige un reajuste ante la novedad.
La arquitectura algorítmica de las plataformas digitales propone una experiencia que tiende a la anestesia del cuerpo. El algoritmo ofrece un espejo que asimila la realidad a la medida de las expectativas y del historial del usuario, eliminando el tropiezo constructivo. Al suprimir la dificultad del mundo sensible y ofrecer una gratificación calculada de satisfacción inmediata, el entorno digital clausura el esfuerzo que requiere el aprendizaje, transformando al sujeto activo en un consumidor pasivo de estímulos.
La génesis del psiquismo: la huella material según Freud
Para la tradición psicoanalítica, la memoria y la capacidad de abstracción comienzan necesariamente por la percepción. El aparato psíquico se construye a partir del impacto sensible del mundo sobre la carne; el estímulo perceptual bruto se inscribe en el psiquismo como una huella mnémica, una marca indeleble que luego sufre sucesivas traducciones hasta devenir en pensamiento formal.
El Yo Corporal: En El Yo y el Ello (1923), Sigmund Freud sostenía que el Yo es ante todo una proyección de superficies erógenas que se inscriben a partir del encuentro vivo con el Otro. Recién sobre ese cuerpo erotizado y afectado por el afecto, el placer y el dolor puede montarse la pulsión epistemológica (la pulsión de saber).
Si la experiencia originaria se reduce al estímulo monótono de una pantalla aséptica, las huellas que se graban en la memoria son débiles e idénticas entre sí, provocando un empobrecimiento directo del pensamiento complejo y de la capacidad crítica.
Puntos de Encuentro: Dos Tradiciones contra el Vacío Digital
| Dimensión de Análisis | Epistemología Genética (Piaget) | Tradición Psicoanalítica (Freud) | Consecuencia de la Aula Virtual |
| Génesis del Saber | Las estructuras lógicas brotan de la acción concreta y la fricción con los objetos. | El aparato psíquico se constituye a partir de las marcas del placer y el afecto en la carne. | Pensamiento aplanado: Intenta forzar una cognición sin acción y una subjetivación sin cuerpo. |
| El Rol del Entorno | Exige la resistencia material del mundo para forzar el reajuste estructural. | Requiere del lazo vivo con el Otro para fundar al sujeto y activar la pulsión de saber. | Aislamiento digital: Sustituye el lazo social por una red de conexiones binarias estandarizadas. |
| Mecanismo de Control | El tropiezo y el equilibrio inestable frente a la novedad del objeto real. | La inscripción de huellas mnémicas texturadas a través de la percepción sensorial. | Captura algorítmica: El dispositivo satura la atención y segrega al individuo en una burbuja pasiva. |
Intentar una educación puramente virtual es la pretensión de una racionalidad de mercado que busca reconvertir las instituciones educativas en meras plataformas de consumo individual, ignorando que el origen de la inteligencia está en el impacto sensible del mundo sobre la carne. Ante este avance que fragmenta y aísla, la salida no es técnica, sino estrictamente ética y política. La escuela y la universidad públicas deben consolidarse hoy como espacios de emancipación del algoritmo y de resistencia subjetiva. La restitución de la presencia, la escucha, el entretiempo y el derecho al error son las herramientas soberanas para fundar una comunidad real. No se trata de una nostalgia romántica por el papel; se trata de preservar la capacidad de las futuras generaciones de sostener un pensamiento crítico y encarnado.

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