28 junio, 2026

ADN Bonaerense

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El trasfondo de las internas digitales en la cúpula del poder

El presidente Javier Milei respaldó a Martín Menem tras el cruce en redes sociales con Santiago Caputo y atribuyó el conflicto a una operación armada.

La tensión interna dentro del oficialismo sumó un nuevo capítulo digital que expone las dinámicas de poder en el entorno presidencial. Tras el fuerte cruce en la plataforma X entre el asesor Santiago Caputo y una cuenta vinculada al jefe de Gabinete, Martín Menem, el presidente Javier Milei intervino públicamente para desactivar la crisis, asegurando que el episodio fue «prefabricado» para generar un conflicto artificial en su equipo de trabajo.

El impacto de esta medida en la agenda pública radica en cómo las disputas en redes sociales impactan en la gestión política real. El desencadenante fue una publicación de la cuenta alternativa atribuida a Menem que calificaba a Caputo como un fracaso, lo que provocó una respuesta directa del asesor. Para el análisis político de la Provincia de Buenos Aires, este escenario refleja una tendencia donde la validación y los cuestionamientos internos se dirimen en el plano virtual antes que en los canales institucionales.

Desde una perspectiva analítica, la rápida reacción de Milei para blindar a su jefe de Gabinete en declaraciones mediáticas busca contener la lectura de una fractura expuesta. El mandatario intentó desligar a Menem de la autoría de los mensajes, afirmando que se trató de una maniobra externa diseñada específicamente para horadar la cohesión del Gabinete nacional.

Sin embargo, la consecuencia directa de estos episodios es el desgaste en la percepción de estabilidad gubernamental, en un contexto donde el territorio bonaerense observa con atención la solidez de la administración central para la articulación de políticas clave. Los datos sobre el funcionamiento interno del espacio gobernante muestran que las fricciones entre el ala política tradicional y el núcleo de asesores directos tienden a amplificarse con facilidad.

La resolución provisoria de este conflicto deja en evidencia que la arquitectura política del oficialismo depende fuertemente de la mediación presidencial directa para evitar que las disputas digitales alteren el orden estructural de la gestión.