El indicador cayó casi 50 puntos antes de la apertura local, impulsado por subas en los bonos argentinos y un clima favorable en los mercados internacionales.
El riesgo país de la Argentina registró una marcada caída en las primeras horas del día, en sintonía con la mejora de los mercados globales tras señales de distensión geopolítica.
Antes del inicio de las operaciones en la plaza local, los bonos de la deuda argentina ya mostraban subas en el exterior, con incrementos que oscilaron entre el 1,2% y el 2,4%. En ese contexto, el riesgo país —medido a través del índice EMBI— descendió hasta los 551 puntos básicos, lo que representa una baja cercana a las 50 unidades respecto del cierre previo, cuando se había ubicado en 610 puntos. La mejora se dio en un escenario de fuerte optimismo en los mercados internacionales, luego del anuncio de un alto el fuego impulsado por Estados Unidos en el conflicto con Irán, lo que redujo la percepción de riesgo global. Este contexto favoreció especialmente a los activos emergentes, entre ellos los títulos argentinos, que venían mostrando volatilidad en las últimas jornadas.
La evolución del indicador será clave en las próximas ruedas, ya que refleja la confianza de los inversores y condiciona el acceso del país al financiamiento internacional.

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