El Presidente redujo la frecuencia y el tamaño de sus encuentros dominicales, en busca de mayor discreción.
Las reuniones que el presidente Javier Milei encabezaba los domingos en la Quinta de Olivos cambiaron con el paso del tiempo: de encuentros numerosos a reuniones más selectas y espaciadas.
En los primeros meses de gestión, las tertulias reunían a economistas, periodistas, funcionarios y referentes del ámbito intelectual en un clima distendido que combinaba debates, cenas informales y música. Con el correr del tiempo, la dinámica se fue modificando. La cantidad de asistentes disminuyó y varios nombres dejaron de participar, ya sea por diferencias, situaciones personales o decisiones del entorno presidencial. Entre los asistentes más frecuentes se destacó el economista Juan Carlos de Pablo, quien mantiene un vínculo cercano con el mandatario y continúa participando de estos encuentros. En paralelo, desde el entorno del Presidente aseguran que la intención es reducir la exposición y evitar tensiones innecesarias.
Actualmente, las reuniones continúan, pero con un formato más reservado, en línea con la búsqueda de menor ruido político.

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