27 septiembre, 2026

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El presupuesto del organismo que monitorea los sismos en Argentina cayó 40% desde 2023

El terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia volvió a poner en debate la importancia de las redes de monitoreo y la prevención sísmica. En Argentina, el Inpres atraviesa un fuerte ajuste presupuestario que también impactó en el mantenimiento de estaciones y equipos.

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia volvió a poner el foco sobre la importancia de contar con sistemas de monitoreo sísmico y políticas de prevención. En Argentina, el organismo encargado de registrar la actividad sísmica y desarrollar herramientas para reducir sus riesgos atraviesa un proceso de ajuste que impactó en sus recursos.

El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) cuenta en 2026 con un presupuesto que, en términos reales, es 40% inferior al ejecutado en 2023, de acuerdo con datos de la Subsecretaría de Presupuesto de la Nación.

El organismo tiene entre sus funciones estudiar la actividad sísmica, mantener una red de estaciones distribuidas por el territorio nacional y elaborar criterios vinculados con la construcción sismorresistente.

La situación presupuestaria también comenzó a reflejarse en el funcionamiento de esa estructura. En abril, el Inpres demoró al menos cinco horas en publicar los datos de un sismo de magnitud 4,9 registrado en San Juan, según informaron medios de esa provincia.

En ese momento, el entonces director del organismo, Rodolfo García, atribuyó la demora a la falta de personal. Según explicó, el plantel de profesionales se había reducido a la mitad y algunas estaciones habían quedado fuera de funcionamiento debido a las restricciones presupuestarias.

García dejó su cargo en junio y fue reemplazado por Marcelo Moreno, en el marco de la reorganización del organismo luego de su fusión con el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar).

El presupuesto del Inpres cayó 40% en términos reales

Durante el primer año de gestión del gobierno de Javier Milei, los fondos destinados al Inpres aumentaron un 9% en términos reales. Sin embargo, en 2025 se produjo una reducción real del 24,7% interanual.

Para 2026, el organismo dispone de un presupuesto de $1.937 millones, lo que representa una caída proyectada del 26,9% respecto del año anterior.

Hasta julio, el Inpres había ejecutado $1.020 millones, equivalentes al 52,6% del presupuesto asignado para todo el año. En términos reales, ese gasto representó una caída del 34,7% frente al mismo período de 2025.

La mayor parte de los recursos ejecutados se destinó al pago de salarios. El 92% correspondió a gastos en personal, mientras que el 6,7% se utilizó para servicios no personales, como alquileres, servicios públicos y mantenimiento. El 1,3% restante fue destinado a bienes.

Menos mantenimiento para las estaciones sísmicas

El Inpres dispone de dos estructuras centrales para el seguimiento de la actividad sísmica en el país.

Por un lado, cuenta con la Red Nacional de Acelerómetros, integrada por 143 sensores destinados a registrar la intensidad de los movimientos. Por otro, posee la Red Nacional de Estaciones Sismológicas, conformada por 50 estaciones distribuidas en todo el territorio nacional, tres de ellas vinculadas al Sistema Internacional de Vigilancia.

Las restricciones presupuestarias tuvieron impacto en las tareas de mantenimiento de esas instalaciones y equipos.

Según el informe de cumplimiento de metas físicas de la Subsecretaría de Presupuesto de la Nación, durante el primer semestre de 2026 se realizó apenas la mitad de las tareas de mantenimiento previstas para la red nacional de estaciones sismológicas.

En el caso de los acelerógrafos, el nivel de cumplimiento alcanzó el 65% de las tareas programadas.

El informe oficial atribuyó esta situación a las “fuertes restricciones en las partidas presupuestadas”, además de la falta de recursos humanos especializados necesarios para realizar las tareas y los cambios derivados de la reorganización del organismo.

La fusión con el Segemar también modificó la estructura administrativa del Inpres, que pasó a depender del Ministerio de Economía.

A su vez, durante el primer semestre se realizaron menos de la mitad de las tareas de capacitación de personal previstas para 2026.

Por qué es importante monitorear los terremotos

Argentina cuenta con zonas de riesgo sísmico, principalmente en el oeste, el centro y el noroeste del territorio. La necesidad de contar con sistemas de monitoreo y prevención quedó expuesta de manera dramática tras el terremoto de San Juan de 1944, que destruyó gran parte de la ciudad y provocó alrededor de 10.000 muertes.

A partir de aquella tragedia comenzaron a profundizarse los estudios sobre actividad sísmica y se impulsó el desarrollo de normas destinadas a mejorar la resistencia de las construcciones frente a los terremotos.

El Inpres fue creado formalmente en 1972 y desde entonces desarrolló y amplió la infraestructura destinada al seguimiento de los movimientos sísmicos.

Para Víctor Ramos, doctor en Geología y profesor emérito de la Universidad de Buenos Aires, contar con estaciones instaladas en el territorio resulta fundamental y no puede reemplazarse únicamente por información proveniente de redes internacionales.

El especialista señaló que las redes locales permiten identificar las zonas de mayor actividad y analizar cómo evoluciona el riesgo sísmico. También explicó que incluso los movimientos de menor magnitud aportan información relevante para conocer el comportamiento de cada región.

Los registros obtenidos por las estaciones también sirven para actualizar los mapas de peligrosidad sísmica y las normas de construcción sismorresistente, que requieren modificaciones a medida que aumenta el conocimiento disponible y evolucionan las tecnologías.

En ese contexto, la reducción de recursos para el Inpres no solo afecta la capacidad de registrar los movimientos que ocurren en el territorio, sino también las tareas de mantenimiento, capacitación y actualización de información necesaria para la prevención.

El terremoto registrado en Colombia volvió a poner el tema en agenda y expuso la importancia de sostener una infraestructura nacional capaz de monitorear la actividad sísmica y generar información para reducir los riesgos ante eventuales terremotos.