12 agosto, 2026

ADN Bonaerense

Noticias

Los mercados reaccionan a la pausa de los ataques y el petróleo cae más de 6%

La decisión de Estados Unidos de suspender temporalmente los bombardeos sobre Irán redujo la tensión geopolítica y provocó una fuerte caída en los precios del Brent y el WTI. Las principales bolsas también avanzaron, aunque los inversores mantienen la cautela por la situación en el estrecho de Ormuz, las acciones de los hutíes y la incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones.

El precio internacional del petróleo inició la semana con una fuerte caída luego de que Estados Unidos decidiera suspender temporalmente los ataques contra Irán. La medida generó cierto alivio en los mercados porque redujo, al menos de manera momentánea, el temor a que una escalada del conflicto afecte el suministro mundial de energía desde Medio Oriente.

La reacción también alcanzó a las principales bolsas internacionales, que registraron importantes subas ante la posibilidad de que la pausa militar abra una instancia para reducir las tensiones y avanzar hacia una solución diplomática.

El petróleo cae con fuerza ante una menor tensión geopolítica

El Brent, utilizado como referencia internacional y particularmente relevante para el mercado energético argentino, llegó a retroceder 6,6% hasta los u$s85,65 por barril.

En paralelo, el WTI, que funciona como referencia para el mercado estadounidense, cayó 7% y se ubicó en los u$s83,03 por barril.

La baja no se limitó al petróleo. Los precios del gas natural en Europa también registraron descensos, en una señal de que los mercados comenzaron a reducir parcialmente los temores sobre una posible interrupción del suministro energético.

La caída del crudo se produjo después de que Washington decidiera pausar durante el fin de semana los bombardeos sobre territorio iraní. La decisión fue interpretada por los operadores como una señal de posible desescalada del conflicto y permitió reducir parte del riesgo que había impulsado al petróleo a niveles elevados durante las últimas semanas.

¿Por qué una pausa en los ataques hace caer el precio del petróleo?

El precio del petróleo no depende únicamente de cuánto crudo se produce en un determinado momento. También está condicionado por las expectativas sobre el futuro abastecimiento mundial.

Cuando aumenta el riesgo de una guerra o de ataques en una región clave para la producción y el transporte de energía, los inversores anticipan que podría haber dificultades para que el petróleo llegue a los mercados. Ese temor eleva el precio y genera una denominada prima de riesgo geopolítico.

En cambio, cuando aparece una señal de distensión, como una pausa en los ataques o la posibilidad de retomar negociaciones, los mercados pueden considerar menos probable una interrupción inmediata del suministro. Por eso, parte de esa prima de riesgo desaparece y el precio del petróleo retrocede.

Eso es lo que ocurrió al comienzo de esta semana: la pausa militar permitió a los operadores reducir sus temores, aunque todavía existe incertidumbre sobre si la situación podrá estabilizarse de manera definitiva.

Las bolsas del mundo subieron con fuerza

El alivio generado por la menor tensión geopolítica también se trasladó a los mercados bursátiles.

En Asia, el índice Nikkei de Tokio avanzó 0,5%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong subió 1%. Por su parte, el mercado de Shanghái registró una mejora de 1,2%.

En Europa, el índice paneuropeo Euro Stoxx 50 escaló 1,4%. Entre las principales plazas financieras, el IBEX español avanzó 1,5%; el DAX alemán subió 1,6%; el FTSE 100 inglés ganó 0,6%; y el CAC francés aumentó 0,9%.

El comportamiento de las bolsas refleja la reacción de los inversores ante un escenario que, por el momento, parece menos amenazante para la economía mundial. Una eventual reducción de los riesgos energéticos disminuye el temor a un nuevo aumento de los costos de producción y transporte, factores que pueden impactar sobre la inflación y el crecimiento económico.

El mercado reduce el riesgo geopolítico, pero todavía no baja la guardia

La fuerte caída del petróleo se explica, en parte, porque los operadores comenzaron a retirar una porción del riesgo geopolítico que habían incorporado en las cotizaciones durante las últimas semanas.

En ese período, el Brent había llegado a superar brevemente los u$s100 por barril, impulsado por la preocupación ante una posible extensión del conflicto y sus consecuencias sobre las rutas internacionales de suministro energético.

Sin embargo, el escenario sigue siendo frágil. Irán suspendió temporalmente sus represalias, mientras que la administración de Donald Trump abrió una ventana para intentar retomar las negociaciones diplomáticas.

El problema es que todavía existen varios focos de tensión.

Por un lado, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, afirmaron haber atacado instalaciones vinculadas a Saudi Aramco en los puertos saudíes de Jizan y Yanbu. Sin embargo, esa información todavía no fue confirmada oficialmente por Arabia Saudita.

Por otro lado, el principal puerto petrolero ruso ubicado sobre el Mar Negro continúa funcionando con restricciones luego de una serie de ataques con drones ucranianos. Esta situación agrega otro elemento de preocupación sobre la disponibilidad y el transporte de energía a nivel global.

El estrecho de Ormuz, una de las principales preocupaciones

A pesar del fuerte descenso registrado al comienzo de la semana, el Brent todavía acumula una suba superior al 25% en julio.

El dato muestra que los mercados continúan considerando elevado el riesgo energético. Una de las principales razones es la expansión de las tensiones hacia el estrecho de Ormuz y el Mar Rojo, dos zonas estratégicas para el transporte internacional de petróleo.

El estrecho de Ormuz tiene una importancia particular porque es una de las principales rutas utilizadas para trasladar petróleo desde Medio Oriente hacia distintos mercados del mundo. Por eso, cualquier interrupción o amenaza sobre ese corredor puede generar preocupación sobre el abastecimiento y provocar un aumento de los precios.

El principal interrogante para los inversores es ahora si la pausa en las hostilidades será el comienzo de un alto el fuego más prolongado o si se trata solamente de una interrupción temporal antes de una nueva escalada.

«La pausa en los ataques y las señales de avances en las negociaciones aumentaron las expectativas de una vía de desescalada que podría permitir una recuperación de los flujos por el Estrecho de Ormuz y el Mar Rojo», explicó Saul Kavonic, analista senior de energía de MST Marquee, citado por Bloomberg.

Sin embargo, el especialista advirtió que los principales puntos de conflicto todavía no fueron resueltos. Entre ellos mencionó el control iraní sobre el estrecho de Ormuz y las disputas vinculadas con el programa nuclear y misilístico de Irán.

Por ese motivo, Kavonic consideró que existe un riesgo elevado de que cualquier eventual alto el fuego tenga una duración limitada.

La evolución del petróleo también preocupa a la Reserva Federal

El comportamiento del precio del crudo será seguido de cerca durante esta semana por los principales bancos centrales, especialmente por la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que realizará una nueva reunión para analizar su política monetaria.

El precio del petróleo tiene una relación directa con la inflación. Si el crudo se mantiene elevado, pueden aumentar los costos de combustibles, transporte y producción, lo que puede trasladarse a los precios que pagan los consumidores.

Por el contrario, una estabilización o una caída sostenida del petróleo podría contribuir a moderar las presiones inflacionarias a nivel global y facilitar las decisiones de los bancos centrales.

Sin embargo, mientras continúen las tensiones en Medio Oriente y persistan los riesgos sobre las principales rutas energéticas, el mercado seguirá expuesto a fuertes movimientos en la cotización del crudo.

La reacción de este lunes representa, por lo tanto, un alivio para los inversores, pero no necesariamente el final de la incertidumbre. El futuro de las negociaciones, la situación en el estrecho de Ormuz, las acciones de los hutíes y la evolución de los ataques en la región serán determinantes para saber si el precio del petróleo puede continuar descendiendo o si volverá a incorporar una nueva prima de riesgo.