La reanudación de la actividad legislativa dejó al descubierto nuevas diferencias dentro del oficialismo.
Las declaraciones de Sergio Berni, sumadas a sus antecedentes políticos, volvieron a instalar el debate sobre el futuro del liderazgo de Axel Kicillof en el peronismo provincial.
La primera sesión del Senado bonaerense tras casi cuatro meses sin actividad parlamentaria dejó mucho más que el tratamiento de proyectos legislativos. La atención se concentró en la creciente tensión interna del oficialismo, donde distintos sectores del peronismo volvieron a exhibir diferencias sobre el liderazgo político de la provincia y el posicionamiento de cara al futuro electoral.
Uno de los principales protagonistas fue Sergio Berni. Durante su intervención cuestionó el rol que, a su entender, asumió Axel Kicillof respecto de la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y sostuvo que el gobernador llegó a ocupar un lugar central dentro del peronismo gracias al respaldo de la expresidenta.
El debate escaló cuando la presidenta del Senado, Verónica Magario, interrumpió su exposición tras superar el tiempo reglamentario, decisión que generó un nuevo foco de conflicto dentro del propio bloque oficialista.
Sin embargo, más allá del episodio parlamentario, la intervención de Berni volvió a poner sobre la mesa las distintas posiciones que el dirigente sostuvo en los últimos años.
Durante su gestión como ministro de Seguridad provincial marcó reiteradamente diferencias con La Cámpora y con referentes del kirchnerismo. En distintas entrevistas públicas sostuvo que había decidido «cortar el cordón umbilical» con ese espacio político y cuestionó la conducción partidaria.
No obstante, meses atrás, en una entrevista televisiva, el propio Berni había expresado un fuerte respaldo a Axel Kicillof, al afirmar que lo votaría «con los ojos cerrados» y definirlo como uno de los principales dirigentes con proyección presidencial dentro del Partido Justicialista.
Ese recorrido explica por qué sus recientes cuestionamientos generaron repercusiones dentro del oficialismo. Las distintas posiciones públicas alimentan el debate sobre la reorganización del peronismo bonaerense y las discusiones que comienzan a instalarse en torno a la conducción política del espacio.
En paralelo, durante la misma sesión, Mario Ishii reclamó el tratamiento urgente de proyectos vinculados a la emergencia alimentaria y sanitaria, incorporando nuevas críticas hacia la administración provincial por la situación social que atraviesan distintos municipios.
Más allá de los cruces personales, la sesión dejó en evidencia que el oficialismo enfrenta un escenario donde la gestión cotidiana convive con una discusión política de fondo sobre el liderazgo del peronismo bonaerense y su estrategia hacia los próximos desafíos electorales.
Las referencias sobre los cambios de posición de Sergio Berni corresponden a declaraciones públicas registradas en distintos momentos, varias de ellas respaldadas por registros audiovisuales difundidos junto a la información original.

Más historias
Argentina evalúa implementar un programa de ciudadanía por inversión para captar divisas
Tensiones en el Senado: la trastienda de una sesión caída y el costo político de blindar al Jefe de Gabinete
El Senado debate la reforma de la Ley de Sociedades: hacia un modelo de desregulación y automatización tecnológica