11 mayo, 2026

ADN Bonaerense

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La readecuación de precios en el mercado automotor y el fin de los topes impositivos

La baja en los valores de lista de modelos de alta gama responde a cambios en la política tributaria nacional y acuerdos comerciales que impactan directamente en la oferta disponible en territorio bonaerense.

Las 3 claves para entender la reducción de precios en el sector automotriz residen en la eliminación de las escalas del impuesto interno, la apertura de cupos de importación sin aranceles y la estrategia de posicionamiento de las terminales. En este escenario, modelos como la Ford Everest han registrado bajas de casi 4 millones de pesos, ajustando su valor de mercado a una nueva realidad fiscal que busca dinamizar un segmento anteriormente limitado por distorsiones impositivas.

Desde nuestra perspectiva, este movimiento no es un hecho aislado, sino una tendencia que comenzó con la suspensión de la escala 1 del impuesto al lujo y se consolidó con la eliminación de la escala 2. El trasfondo de esta medida permitió que vehículos que se encontraban «topeados» o afectados por alícuotas del 18% pudieran sincerar sus precios a la baja, afectando especialmente a los SUV y pick-ups de alta gama que se comercializan en los principales centros urbanos de la Provincia.

Otro factor estructural que explica este descenso es el acuerdo comercial con Estados Unidos, que habilita el ingreso de unidades con arancel cero. Según los datos relevados, esto ha permitido rebajas de hasta el 27% en modelos deportivos y camionetas de gran porte, obligando al resto de los competidores a revisar sus listas de precios para no perder competitividad frente a una oferta importada más accesible.

La Ford Everest, desarrollada sobre la plataforma de la Ranger, es un caso testigo de esta reconfiguración. Al ser un producto importado que compite en un segmento de nicho, su precio final depende directamente de la carga tributaria en frontera. La quita de gravámenes internos funciona como un incentivo para captar a usuarios que buscaban prestaciones de alta tecnología pero se veían postergados por el sobrecosto fiscal de los últimos años.

El interrogante que queda planteado es si esta baja en la pirámide de precios de alta gama logrará derramar hacia los segmentos de entrada y producción nacional. Por el momento, la estabilidad del nuevo esquema impositivo parece ser la condición necesaria para que el mercado automotor recupere los volúmenes de venta proyectados para este semestre.