23 abril, 2026

ADN Bonaerense

Noticias

El fin del estado de gracia: Milei cede terreno frente a Kicillof y el PJ

Un reciente informe de Opina Argentina revela una caída de 13 puntos en la imagen presidencial desde enero, posicionando al Gobernador bonaerense como el dirigente con mejor valoración.

En política, la velocidad del desgaste suele ser tan relevante como la gestión misma. Tras un inicio de gestión marcado por una polarización que le favorecía, el presidente Javier Milei enfrenta hoy un escenario de erosión acelerada de su capital simbólico. Según los últimos datos de la consultora Opina Argentina, la imagen positiva del mandatario se desplomó al 35% en abril, un retroceso que no solo lo desplaza del primer lugar del podio nacional, sino que permite el ascenso de figuras de la oposición, con Axel Kicillof a la cabeza.

El fenómeno responde a una doble pinza: el impacto persistente del ajuste económico y la pérdida de la «superioridad moral» que el discurso libertario pretendía sostener. La caída de 13 puntos desde el 48% obtenido en enero coincide temporalmente con las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito que salpican al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Este flanco ético parece haber calado hondo en la opinión pública, afectando la credibilidad de la narrativa oficialista contra la denominada «casta».

En este nuevo mapa de poder, Axel Kicillof emerge con un 44% de imagen positiva, consolidándose como el principal referente opositor con capacidad de resistencia. Lo acompañan en la cima Myriam Bregman (44%) y Cristina Fernández de Kirchner (39%), configurando un escenario donde los liderazgos tradicionales y de izquierda recuperan el espacio cedido durante el ascenso de La Libertad Avanza (LLA) en 2023. Incluso dentro del propio espectro oficialista, Patricia Bullrich supera hoy al Presidente en valoración.

La preocupación en la Casa Rosada no se limita a la percepción personal, sino que se traslada al terreno electoral. Por primera vez en la serie histórica, el peronismo supera a LLA en intención de voto (32% a 31%), revirtiendo una ventaja de nueve puntos que el oficialismo ostentaba a principios de año. Si bien se trata de un empate técnico, la tendencia es nítida: el Gobierno ha perdido la iniciativa política y sufre un proceso de «implosión» en figuras clave como Adorni, quien cayó 16 puntos en el último mes.

El respaldo que Karina Milei y el núcleo duro le brindan al Jefe de Gabinete —como se vio en la reciente e inusual recorrida por Vaca Muerta— intenta frenar una sangría que parece sistémica. La estrategia de «hermetismo y defensa cerrada» busca evitar que el escándalo personal termine por arrastrar definitivamente la estructura de confianza del votante blando, aquel que hoy comienza a mirar nuevamente hacia las alternativas opositoras.

El desafío para el Ejecutivo es ahora determinar si este descenso es un piso coyuntural o el inicio de una pendiente irreversible. Con el peronismo recuperando la paridad electoral, el tablero político entra en una fase de reordenamiento donde la gestión de la provincia de Buenos Aires se posiciona, más que nunca, como el espejo de contraste frente al modelo nacional.