27 septiembre, 2026

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YPF cambia la forma de licitar: la estrategia para bajar precios y ahorrar millones de dólares

La petrolera implementó una subasta inversa en la que los proveedores compiten bajando sus ofertas sin conocer cuántos rivales continúan en carrera. El mecanismo ya permitió reducir en más de USD 150 millones el costo de una obra clave para Argentina LNG.

YPF comenzó a aplicar un nuevo mecanismo de licitación con el objetivo de conseguir los precios más bajos posibles para las obras e insumos vinculados con Argentina LNG, el megaproyecto que prevé una inversión estimada en USD 51.000 millones para exportar gas natural licuado desde las costas de Río Negro.

La metodología fue explicada por Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera, quien detalló que se trata de una subasta japonesa inversa modificada. A diferencia de una subasta tradicional, en este caso los participantes compiten reduciendo sus precios ronda tras ronda.

La primera experiencia se aplicó para la construcción de un gasoducto de 527 kilómetros, que conectará la zona de Plaza Huincul, en Neuquén, con las costas del Golfo San Matías, en Río Negro.

El contrato, por unos USD 1.200 millones, fue adjudicado a la alianza integrada por Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos. La propuesta ganadora fue un 15% más baja que la presentada por la unión de Techint y Sacde, lo que significó un ahorro superior a USD 150 millones.

Cómo funciona la subasta inversa de YPF

Antes de participar de la compulsa de precios, las empresas deben superar una evaluación de sus condiciones técnicas, legales y financieras. Además, tienen que contar con el contrato firmado.

Una vez que todos los participantes están en igualdad de condiciones, comienza la competencia exclusivamente por precio.

Marín explicó que durante la subasta intervienen un escribano, el vicepresidente de YPF y otro representante de la compañía. Los participantes permanecen incomunicados hasta que finaliza el proceso.

La dinámica se desarrolla mediante rondas sucesivas. Un software envía a los oferentes un precio de partida y cada uno debe indicar si está dispuesto a aceptarlo. Quienes continúan pasan a la siguiente ronda, en la que el valor vuelve a disminuir.

El aspecto particular del mecanismo es que ninguno de los participantes sabe cuántos competidores permanecen en carrera.

De esta manera, una empresa que decide retirarse tampoco conoce si su oferta era suficiente para ganar, mientras que quienes continúan tampoco saben cuántos rivales siguen participando.

El “efecto psicológico” que busca YPF

Según explicó Marín, esta modalidad genera un particular “efecto psicológico” entre los oferentes.

El deseo de mantenerse en competencia puede llevar a las compañías a continuar reduciendo sus precios incluso cuando podrían haber dejado de hacerlo.

El titular de YPF aseguró que en una de las experiencias realizadas los participantes llegaron a permanecer durante horas bajando sus ofertas prácticamente contra ellos mismos.

Al finalizar la compulsa, el escribano confecciona inmediatamente el acta correspondiente. La intención es evitar negociaciones posteriores y reducir el margen para presiones o decisiones discrecionales.

Además, el mecanismo busca reforzar los estándares de compliance, ya que limita el contacto entre las empresas participantes y quienes intervienen en la adjudicación. La plataforma utilizada es auditada y monitoreada por un escribano público.

El impacto sobre las grandes empresas

La nueva modalidad de YPF también genera consecuencias sobre el mercado de proveedores que participan de los grandes proyectos energéticos.

En otra licitación vinculada con Southern Energy (SESA), Tenaris, subsidiaria del Grupo Techint y única productora local de determinados tubos, perdió frente a la empresa india Welspun.

Esa decisión provocó críticas del presidente Javier Milei hacia Paolo Rocca, mientras que posteriormente Techint Ingeniería y Construcción también quedó fuera de la adjudicación de la obra civil del gasoducto de SESA, que fue otorgada a la UTE Víctor Contreras-SICIM.

Para YPF, el esquema de subastas tendrá nuevas oportunidades de aplicación debido a la cantidad de obras que deberá contratar para desarrollar Argentina LNG.

Entre ellas aparecen la obra civil de una nueva planta separadora en Neuquén, nuevos tendidos de gasoductos, un poliducto y un oleoducto, además de una gran planta de NGLs en Río Negro destinada a la extracción de propano, butano y gasolina.

En conjunto, este paquete de infraestructura de midstream movilizará alrededor de USD 24.000 millones, sobre un presupuesto global de USD 29.000 millones previsto hasta 2031.

El megaproyecto Argentina LNG

Las obras forman parte de Argentina LNG, el proyecto que YPF desarrolla junto con la italiana Eni y la emiratí ADNOC, a través de su brazo inversor XRG.

La iniciativa apunta a producir inicialmente al menos 12 millones de toneladas de gas natural licuado por año, con la posibilidad de ampliar la capacidad hasta 18 millones de toneladas.

En este contexto, la estrategia de YPF busca utilizar la competencia entre proveedores para reducir los costos de las grandes obras y, al mismo tiempo, establecer un proceso de contratación con menor margen para negociaciones y presiones externas.